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MANGLARES PARA
EL ACUARIO MARINO
(Por
Anthony Calfo)

La
incorporación de Manglares Rojos (Rhizophora mangle o Red mangroves en inglés)
resulta atractiva y útil a un sistema natural de acuario marino. En esta
fotografía, se ha reproducido un hábitat singular de refugio atlántico para
mostrar una combinación de medusa con manglares.
Foto
original de Anthony Calfo.
Los Manglares se han
convertido en incorporaciones familiares en los acuarios marinos y los refugios.
A pesar de que su presencia y disponibilidad han aumentado en la afición, la
mayoría de las veces, su interpretación es incorrecta y no se
encuentran mantenidos de forma óptima. He mantenido estas plantas costeras
únicas durante varios años en mi acuario personal y he cultivado varios cientos
de especimenes en mi invernadero a través de los años. Espero poder compartir
algunos recursos útiles y observaciones que le ayuden a tener éxito con una de
las pocas verdaderas plantas marinas para acuarios.
Consideremos primero un
poco de repaso acerca de las plantas llamadas "manglares". Se ha escrito mucho
acerca de su importancia ecológica en el medioambiente tropical marino. Ellas
proveen refugio para incontables formas de vida, por encima y por debajo de la
superficie y en la misma orilla del agua. Aves, reptiles, mamíferos, peces e
invertebrados sacan provecho de las comunidades de manglares obteniendo comida,
refugio y reproducción. La utilización de esas comunidades como criadero de
larvas provee extraordinarias ramificaciones por encima de la red de la vida,
hacia ambos lados de la costa. La propia estructura de estos intrincados árboles
estratégicos es crucial en las franjas costeras para proteger de la erosión y
estabilizar los sedimentos, que de otra manera, contaminarían comunidades de
arrecifes marinas y subsecuentemente afectarían los peces e invertebrados que
dependen de ellas.
La protección de los
refugios de manglares es vital para la supervivencia de los ecosistemas de
arrecifes de coral y la economía, desde el pescador hasta el pescado y muchos
otros más entre ellos.
Hay, de hecho, más de cincuenta familias de plantas de especies denominadas
"manglares". Solo tres géneros de manglares, sin embargo, son comúnmente
reconocidos y los acuaristas principalmente se interesan en uno sólo de ellos:
la variedad salina de Manglar Rojo (Rhizophora mangle).
Primero, una pequeña introducción sobre los otros dos géneros:
El Manglar Negro (Aviccenia germinans) se puede encontrar
en zonas costeras y parcialmente o totalmente inmerso sobre la tierra. A pesar
de que son más resistentes a podas (y temperaturas más frías) que el Manglar
Rojo, su preferencia hacia aguas menos salinas y con sustratos más fangosos, los
hacen menos atractivos para los acuaristas marinos.
El Manglar Blanco (Laguncularia racemosa) no tolera muy
bien la inmersión en agua de mar y es realmente mejor mantenerlo como una planta
totalmente terrestre. Además de ser poco común, pero interesante, como muestra
de biotipo de estilo "tierra y mar", no es atractivo para los acuaristas.

La clave
para cultivar saludables y vigorosos Manglares Rojos es la rociada diaria de las
hojas con agua limpia y fresca para ayudar a la planta a exportar cristales de
sal.
Foto de
Robert Fenner.
Para el propósito del acuario marino, buscamos específicamente el Manglar Rojo.
De hecho, es de las primeras especies que probablemente encuentren los
acuaristas. Es la más comúnmente fotografiada por sus majestuosas raíces aéreas
(arqueadas y nudosas raíces expuestas, hundiéndose en la costa y las orillas). Y
es de lejos, la especie más importante de esta familia del ámbito marino, de las
que se mencionaron más arriba. Son las más resistentes y adaptables para el uso
en el acuario y requieren un mantenimiento simple. La única cosa que debe
recordar de este artículo es que las
hojas necesitan ser rociadas con agua limpia y fresca, casi diariamente, para su
óptimo crecimiento y salud.
Las razones para esto son explicadas más adelante. Primero una breve reseña de
especies:
Los Manglares Rojos tienen lugar en todos los grados de salinidad,
pero no pueden ser cambiados de salinidad rápidamente. Cuando compre manglares,
es muy importante conocer la salinidad del agua de donde provienen los brotes y
asegurar la misma salinidad en casa. Mientras las raíces se propagan y las hojas
se acomodan en agua fresca, salobre o salada, es simplemente lo mismo, no
deberían cambiarse rápidamente entre los distintos tipos de salinidad. En su
lugar, se deben aclimatar durante un período de algunas semanas. Se puede
imaginar que la salinidad de las zonas costeras es, en su mayoría, bastante
estable en virtud del volumen del mar. Los Manglares crecen en un rango de
sustratos de finos a gruesos, pero parecen ser más favorables los sustratos de
arena fina o fangosa.
Tenga en cuenta, sin embargo, que su elaborado y extenso sistema de raíces debe
ser vigilado en el acuario. Incluso un brote de manglar puede desarrollar un
formidable sistema de raíces que puede dañar acuarios de vidrio o acrílico en
tan solo tres años. ¡No subestime esas raíces, juzgándolas por sus modestas
hojas y las ramas que crecen arriba! Le recomiendo que plante manglares en
contenedores tan grandes como le sea posible (con recipiente desmontable),
reduciendo de esa manera futuras interferencias a la planta sin hacerle
demasiado difícil un transplante futuro. No se preocupe, sin embargo, que el
crecimiento general es tan lento y fácil de manejar que esas fascinantes
angiospermas pueden ser disfrutadas, tal vez indefinidamente, en la mayoría de
los sistemas de acuario.
La recolección de árboles de manglares está prohibida en muchas áreas, pero la
cosecha de sus abundantes simientes está medianamente restringida. Las simientes
sin brotes parecen como largos cigarrillos verdes con un angostamiento en un
extremo, de dónde brotan las hojas, y un engrosamiento despuntado y amarronado
en el otro extremo donde se formarán las raíces. El largo de éste extremo se ha
cultivado incrementando la forma de que encuentre su sitio en el sustrato
mientras flota libremente en soportes una vez alejado del hogar de su padre. Las
simientes sin brotes pueden sobrevivir fuera del agua en temperaturas favorables
hasta un año.
Se recomienda firmemente a los acuaristas buscar solamente simientes sin brotes.
Si se advierte alguna hoja o raíz a la llegada, deberá saber exactamente la
salinidad en la que fue cultivado el brote. Sin esa información, un shock de
salinidad es una preocupación real que se puede evidenciar observando una
desecación hasta la muerte, dentro de semanas, en la que la plantita comienza a
arrugarse a causa del shock osmótico.
La
colocación de cultivos en el rebosadero y pequeños refugios es una solución
temporal como mucho. Mientras, ellos crecerán lentamente, limitados por
la escasa estimulación de las raíces, lo que no es ideal para sustentarlos a
largo plazo y proveerles vigor.
Foto
cortesía de Doug Wojtczak.
Luego, debe planear seriamente cómo y dónde plantará sus manglares. Algunos
acuaristas los anidan precariamente en rebosaderos o los plantan en pequeños
refugios. Otros hacen un esfuerzo importante en construir un contenedor
alrededor de jóvenes árboles para provocar un impacto estético y muestra de
su hábitat inigualable. Es la importante diferencia entre un punto de vista a
largo plazo, en contraste con uno a corto plazo. Algunos acuaristas no plantan
sus simientes, más que eso, las suspenden en el agua con el propósito de
favorecer el desarrollo de importantes raíces aéreas. Por razones estéticas
y utilitarias, el cultivo con raíces anudadas y arqueadas es de muy fácil a
refinado, a pesar de que no existen los cambios de marea en el agua del acuario.
Para promover el crecimiento de elaborados sistemas de raíces aéreas, se pueden
preparar almácigos, amarrándolos suavemente a un poste (tubo de PVC, tubo
rígido, etc.) con una cinta flexible de jardinero, disponible en cualquier
tienda de jardinería. Asegúrese de usar cinta flexible, ya que si es rígida se
enterrará en la planta durante el crecimiento. Sumergir el almácigo atado a una
profundidad donde sólo 1/3 del extremo inferior quede dentro del agua. Las
raíces brotarán antes que las hojas. A medida que las raíces comiencen a crecer
y desarrollarse, solo necesitará gradualmente deslizar el "cuerpo" de la planta
hacia arriba en su poste. De esa manera, las raíces se engrosarán fuertes y
extensivamente para soportar el peso del árbol sobre el agua a medida que el
lazo se aleja. ¡Llevará algunos meses antes de que el cuerpo de la simiente
pueda ser elevado completamente fuera del agua con un sistema de raíces firme y
arqueado, magnífico y natural a la vista! Si, en cambio, elige simplemente
asegurar la simiente dentro del sustrato de arena como un dardo, la raíz se
desarrollará rápida y profusamente dentro del sustrato pero casi seguro no
logrará raíces aéreas y no se verán como el original sistema de raíces expuestas
a la marea y al aire.
 
Atractivas raíces aéreas de soporte pueden estimularse sin necesidad de simular
ciclos de marea, simplemente amarrando su manglar a una guía con una cinta
flexible de jardinería. Con el tiempo, gradualmente suba las raíces apenas
sumergidas más y más por encima del agua para que se formen generosamente.
Fotos
de
Anthony Calfo.
Fertilizar el sustrato puede ser de ayuda en arenas nuevas o secas, pero de
innecesario a peligroso en acuarios antiguos donde los niveles disueltos de
materia orgánica son típicamente elevados. Una excepción notable puede ser el
magnesio, ya que se ha podido apreciar un descenso de su nivel en presencia de
los manglares. ¡Por supuesto, muchas otras cosas en un sistema de acuario maduro
alteran los niveles de magnesio, haciendo que requiera ser suplementado, lo que
no significa que por eso desista de plantar un manglar!

Los
manglares no desarrollarán raíces aéreas exageradas, a menos que sean
suspendidos o expuestos en intervalos regulares para simular exposición a
fluctuaciones de marea. Sin embargo, plantados directamente en la arena o
sustrato, desarrollarán rápidamente un fuerte sistema de raíces.
Foto
de Kevin Pockell.
Cambios regulares de agua, no obstante, son el método más simple de mejorar la
calidad del agua y dar soporte al crecimiento de vigorosos manglares. Si el
espumador no es su principal fuente de salida de nutrientes entre los cambios de
agua, el espacio del manglar (refugio, sump, contenedor) se debe alimentar con
agua del tanque principal para darle la oportunidad de consumir la materia y
suciedad disuelta. Sería intuitivo y productivo proveer al manglar de agua
limpia y filtrada, dadas sus necesidades y hábitat natural.
Con todo mi amor por mantener esas plantas, no obstante, debo admitir que
verdaderamente no son comparativamente eficientes como mecanismo exportador de
nutrientes. Es un hecho simple. El crecimiento global es lento y la caída y
reemplazo de hojas ocurre al mismo tiempo. El aumento de tamaño de esas plantas
es, de hecho, lamentablemente lento y una planta de manglar sola (como vehículo
exportador de nutrientes) no se puede comparar con un vigoroso filtro vegetal de
Chaetomorpha o Gracilaria.
La luz es un asunto sencillo con los manglares. Son bastante adaptables a un
amplio rango de luz pero prefieren iluminación brillante. No requiere las
costosas inversiones de acuario de arrecife. Lámparas cálidas o bulbos de
espectro de luz natural, de la tienda local o de jardinería, funcionarán muy
bien. Muchos acuaristas han cultivado excelentes manglares bajo focos o
artefactos de luz incandescente (incluyendo vapor de mercurio y metal halide).

Foto
cortesía de Margarita Man.
Más que la luz,
el rociado regular con agua fresca sobre las hojas saludables es lo que más
influye en el vigor y crecimiento. En las húmedas y, a menudo, lluviosas costas
y orillas, a estas plantas no les resulta difícil purgar el influjo diario de
sal. ¡Pero en casas secas, sin "lluvia" (salpicada sobre sus hojas), los
manglares sufren notablemente en poco tiempo!
Podar manglares rojos
es un asunto delicado, y un punto de controversia para la mayoría de los
acuaristas. Incluso en las mejores condiciones, los manglares son crecedores muy
lentos... tomando de tres a más años tener de 2 a 3 pies de alto. Si lo corta,
asegúrese de que, al menos, la primera ramificación se haya producido. El corte
del ejemplar antes de que se divida puede ser fatal para los especimenes
jóvenes.
Siga esas simples
reglas y podrá disfrutar un rasgo atractivo añadido en su acuario marino.
Acuaristas dedicados pueden disfrutar de muestras naturales de biotipo con
manglares y erizos Diadema
hospedando bebés de peces cardenal… o medusas en el suelo arenoso,
particularmente vistoso.
¡Dé un vistazo mas
profundo en los hábitats y ecosistemas de la costa y podrá encontrar muchas y
verdaderamente únicas y gratificantes formas de disfrutar su afición con
manglares!
Este
artículo es la traducción del original de Anthony Calfo, cedido por el autor
libremente para la comunidad de Dr. Pez.
Por
Rossana Capi
(krustycat)
1024 © Dr. Pez 2005-2006 Jesús Salas y Carlos Garrido, España.
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