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Regeneración de la resina Phosguard de Seachem con
ácido clorhídrico.
1. Introducción.
La
presencia de nutrientes en el agua del acuario da lugar al crecimiento
incontrolado de diferentes tipos de algas filamentosas y cianobacterias. Los
principales nutrientes son los compuestos de fósforo, principalmente fosfatos, y
los compuestos de nitrógeno, como el amonio o el nitrato.
Estos nutrientes son particularmente problemáticos en los acuarios de arrecife
en los que, aparte del efecto estético, el crecimiento de algas puede perjudicar
el bienestar de los invertebrados.
Para
el mantenimiento de niveles bajos de fosfatos y nitratos en un acuario maduro
hay que lograr un equilibrio entre el aporte y el consumo de nutrientes, con una
alimentación racional, una biomasa equilibrada y cambios de agua. Hay veces en
los que el sistema se desequilibra, o no se ha alcanzado aún la completa
maduración del acuario, y se produce un aumento considerable de fosfatos en el
agua. En estas ocasiones, resulta muy útil el empleo de resinas adsorbentes de
fosfatos hasta la vuelta del acuario al equilibrio.
2. Resinas para la eliminación de fosfatos.
Existen dos tipos de resinas para la adsorción de fosfatos del agua: materiales
base óxido de aluminio y materiales base óxidos de hierro. Ambos tipos de
resinas tienen sus partidarios y detractores por sus efectos negativos sobre los
invertebrados. La experiencia de muchos miembros de Dr.pez, con las resinas
compuestas de óxidos de hierro, ha sido muy desfavorable, con resultados que van
desde el blanqueamiento de corales duros a la descomposición de corales blandos.
Yo,
particularmente, siempre he usado Phosguard de Seachem que es una resina base
aluminio, por lo que este artículo se va a centrar en ella.
El
phosguard se presenta en forma de bolitas blancas de unos 2-3 mm de diámetro y
están compuestas de óxido de aluminio. En la naturaleza existen diferentes
formas cristalinas del óxido de aluminio como la bohemita o el corindón.
Industrialmente, los óxidos de aluminio se obtienen a partir del calentamiento
del hidróxido de aluminio, de manera que se elimina la mayor parte del agua
presente en la red cristalina. En función de la temperatura y duración del
tratamiento térmico [1] se obtienes diferentes tipos de alúminas. A temperaturas
por encima de 1400C se obtiene la alpha-alúmina, material muy estable usado como
abrasivo y material refractario:

A
temperaturas entre 300 y 600C se obtiene la bohemita y a temperaturas
ligeramente superiores se obtiene la gamma-alúmina o una mezcla de ambas, que es
el material que presenta elevada capacidad de adsorción del fosfato y otros
aniones:

Estos materiales se conocen
industrialmente con el nombre de alúminas activadas y se emplean como
materiales adsorbentes selectivos y como catalizadores, como el material
comercial Compalox 801 y 802 [2]. La selectividad de estas alúminas activadas
por los diferentes aniones, en el rango de pH entre 5,5 y 8,5, es la siguiente
[3]:

De
manera que eliminarán con mayor facilidad del agua los arseniatos, los
silicatos, los fluoruros, los fosfatos y los seleniatos.
La
reacción de adsorción del anión en la resina se produce exclusivamente en la
superficie del material, de ahí la importancia de que estos materiales sean muy
porosos y tengan una elevada superficie específica. La alúmina activada presenta
su superficie átomos de aluminio hidroxilados (Al-OH) que son los centros
activos desde el punto de vista de la adsorción.
El mecanismo
de adsorción de los fosfatos en la alúmina se puede resumir según la ecuación
simplificada:

Donde el símbolo º
representa la superficie del material.
La unión formada
por el fosfato y el aluminio es reversible, es decir que, el enlace formado se
puede romper y devolver la capacidad de adsorción a la resina. Para ello es
necesario realizar un tratamiento ácido a la resina, de manera que se rompa el
enlace entre el fosfato y el aluminio, y tratar la resina a 200C durante una
hora.
En
este artículo se ha realizado un estudio de la regeneración del Phosguard con
ácido clorhídrico, comparando la capacidad de adsorción antes y después del
tratamiento de regeneración.
3. Metodología del ensayo.
Seachem afirma en su página web que 500 ml de phosguard son capaces de adsorber
hasta 30 mg/l en un acuario de 600 litros, dependiendo de la concentración
inicial de fosfato. Esto equivale a 18 gramos netos de fosfato.
Los
ensayos se han realizado en un acuario de 120 litros, con un volumen real de 100
litros. Se colocan 100 ml de phosguard en el filtro, por lo que la cantidad de
fosfatos que deberían absorber es de 3,6 gramos.
El
fosfato se ha añadido al agua en forma de Na2HPO4, luego
para alcanzar los 3,6 gramos de fosfato hay que añadir 5,381 gramos de Na2HPO4
. La cantidad pesada se ha disuelto en un litro de agua y se ha añadido al
acuario lleno de agua de ósmosis. Se ha utilizado agua de ósmosis en lugar de
agua de mar debido a que la elevada concentración inicial de fosfatos (36 mg/l)
produciría la precipitación de fosfato de calcio Ca2(PO4)3
y se falsearía el estudio. El uso de agua dulce no presenta ninguna limitación,
con respecto al agua de mar, pues los aniones presentes en el agua de mar no
presentan interferencias en la adsorción del fosfato a la resina.
La
resina se ha secado previamente en un horno de cocina a 200ºC durante 60 minutos
para eliminar el agua adsorbida y poder calcular la ganancia de peso después de
agotada su capacidad de adsorción. La resina se ha introducido en un filtro
rápido con un caudal de 400 l/h.
El
agua del acuario se ha ido analizando de forma periódica hasta que se ha
observado que no disminuye la cantidad de fosfatos, por lo que se considera que
la resina está agotada. Una vez extraída la resina del filtro se ha secado a
200C durante 60 minutos para calcular la ganancia de peso.
El
tratamiento de regeneración de la resina se ha realizado con ácido clorhídrico
al 37%, calidad PA-ACS-ISO, diluido a la mitad con agua de ósmosis, con una
duración de 10 minutos. Para la regeneración habitual de este tipo de resinas no
es necesario el uso de un ácido de elevada pureza, como PA o PRS, sino que puede
usarse una calidad inferior.
Nota importante: Se debe añadir siempre el ácido
sobre el agua. Ver el anexo de precauciones.
Para
reducir el peligro de accidente, es recomendable usar un ácido con una
concentración menor y así evitar tener que diluirlo y manipularlo lo mínimo
posible. Si se usa un ácido más diluido, simplemente hay que aumentar el tiempo
del tratamiento de la resina en el ácido.
El proceso de regeneración
de la resina se debe realizar en un lugar bien ventilado, en un recipiente de
vidrio (nunca metálico) y se debe mantener el producto en sitio fresco y alejado
del alcance de los niños. Puede llegar a provocar daños irreversibles en las
vías respiratorias, el aparato digestivo o en los ojos. Es conveniente realizar
la regeneración en el exterior si se dispone de una pila.
Es
conveniente secar bien la resina antes del tratamiento con el ácido clorhídrico
para que el ácido penetre bien en el interior de las esferas de alúmina y la
regeneración del Phosguard sea mayor.
Una
vez terminado el tratamiento con el ácido, la resina se aclara abundantemente
con agua del grifo y se le añade bicarbonato sódico para neutralizar el ácido
que haya podido quedar en el interior de los poros. Se debe dejar en el
bicarbonato hasta que finalice la efervescencia que denota la completa
neutralización del clorhídrico. La resina se vuelve a aclarar con agua y se seca
de nuevo en el horno para ver la pérdida de peso.
Se
ha realizado un test de fosfatos al ácido clorhídrico, tras la regeneración de
la resina, para comparar este resultado con la cantidad de fosfato adsorbida del
agua.
3.1. Test de fosfatos empleado.
Dada
la reducida precisión de los tests de medida empleados en acuariofilia, se ha
empleado el método analítico de determinación espectrofotométrica [4] “Method
4500-P D. Stannous chloride method”. Este método está diseñado para el
análisis de fosfatos en un rango de concentraciones entre 0,007 y 2 mg/l, rango
en el que la variación de color es significativa.
Se
preparan las siguientes disoluciones:
-
Fenolftaleína
acuosa.
-
300 ml de ácido
sulfúrico 98% en 600 ml de agua. Se añaden 4 ml de ácido nítrico y se enrasa a
1000 ml.
-
25 g de (NH4)6Mo7O24-4H20
en 175 ml de agua. 280 ml de ácido sulfúrico 98% en 400 ml de agua. Se mezclan
ambas disoluciones y se enrasa a 1000 ml.
-
2,5 gramos de SnCl2-2H2O
en 100 ml de glicerol.
-
547 mg de Na2HPO4
en 250 ml de agua. 1 ml de esta disolución contiene 0,5 mg de fosfato.
Los
pasos a seguir para medir la cantidad de fosfatos de una solución son:
-
Se preparan las
soluciones patrón a partir de la solución 5. Se han preparado 10 soluciones
con una concentración entre 0,1 y 1 mg/l , aumentando cada una de ellas en 0,1
mg/l.
-
Se cogen 10 ml de la
muestra a medir y se añade una gota de fenolftaleína. Se añade solución 2
hasta que vire de rosa a incoloro. Si se necesitan más de 5 gotas, diluir a la
mitad.
-
Se añaden 2 gotas de
la solución 2, 8 gotas de la solución 3 y una gota de la solución 4. A los 10
minutos se compara el color desarrollado con los de las soluciones patrón
previamente preparadas. Si la concentración es mayor de 1 mg/l se diluye entre
dos y diez veces la muestra, dependiendo de la intensidad del color
desarrollado y se vuelve a medir.
Por
ejemplo, una muestra con una concentración de 5 mg/l, se diluye diez veces, con
lo que en el segundo ensayo se obtiene una concentración de 0,5 mg/l. Teniendo
en cuenta que el intervalo de las soluciones patrón es de 0,1 mg/l, el error
máximo cometido será de 1 mg/l. Este error parece muy elevado, pero hay que
tener en cuenta que se parte de una concentración inicial de 36 mg/l. Si se usa
este método de medida con agua de un acuario real, el error cometido es de 0,05
mg/l. Si se preparan soluciones patrón con un incremento de concentración menor,
el error se reduce.
Teniendo en cuenta que el objetivo de este artículo es comprobar la eficiencia
del proceso de regeneración del Phosguard, el error cometido es poco
significativo.
Inicialmente, las medidas se iban a realizar con un espectrofotómetro, pues
dispongo de uno en el trabajo, pero se necesitaban una serie de cubetas y
filtros de los que no disponía, por lo que el análisis se realizó comparando
visualmente el color desarrollado por la muestra con el de las soluciones
patrón. Como se puede apreciar en las fotografías que se muestran a
continuación, la determinación visual de la concentración de fosfato es
sencilla, al haber un cambio apreciable en la intensidad del color de las
diferentes soluciones patrón.
Las
soluciones patrón son muy estables con el tiempo, pero no el color desarrollado
por éstas con los reactivos de análisis, por lo que se deben preparar a diario
los patrones coloreados.


Este
hecho hace que el método sea un poco tedioso para su realización en casa de
forma rutinaria. Presenta la ventaja de que por debajo de 0,1 mg/l la coloración
sigue siendo muy intensa, por lo que se puede usar como método cualitativo para
ver si hay fosfatos, y en caso positivo, se preparan los patrones coloreados y
se mide el agua del acuario. Es posible la determinación visual del contenido de
fosfatos en un rango entre 0.007 y 2 mg/l.
4. Resultados.
Los
100 ml de Phosguard, recién sacados del bote, pesaron 70,56 gramos y tras
secarlo a 200C, durante 1 hora, pesaron 68,80 gramos.
Cada
24 horas se extrajo una muestra agua, hasta que la concentración de fosfatos se
mantuvo constante y se obtuvieron los resultados mostrados en la tabla 1 y en la
figura 1.
|
Tiempo (horas) |
Fosfatos (mg/l) |
|
0 |
36 |
|
24 |
25 |
|
48 |
20 |
|
72 |
18 |
|
120 |
18 |
Tabla 1: Evolución de la concentración de fosfatos
frente al tiempo de tratamiento con la resina.

Figura 1: Evolución de la concentración de
fosfatos
frente al tiempo de tratamiento con la resina.
En
la figura 1, se puede observar un comportamiento exponencial en el que, en las
primeras 24 horas, la concentración de fosfatos disminuye rápidamente. Después,
según se va agotando la resina, la concentración se reduce más lentamente, hasta
alcanzar un valor asintótico al agotarse la resina. La concentración de fosfatos
se ha reducido de 36 mg/l a 18 mg/l en 72 horas, luego la cantidad de fosfato
adsorbida por la resina ha sido de 1,80 gramos.
Pasadas 120 horas, se extrajo la resina y se secó como anteriormente, dando un
peso de 70,56 gramos, lo que nos da un incremento de peso de:

Como
se puede apreciar, la cantidad de fosfato adsorbida por la resina (1,80 gramos)
concuerda perfectamente con la ganancia de peso de la resina seca (1,76 gramos),
lo que indica que, aparte de que el ensayo es consecuente, la pérdida de peso de
la resina por una posible disolución en el acuario es muy pequeña.
Tras
regenerar la resina con 50 ml ácido clorhídrico al 37%, diluidos en 50 ml de
agua, aclararla bien y neutralizarla con bicarbonato sódico, el phosguard se
secó dando un peso de 68,50 gramos. Si comparamos los pesos de las resinas secas
antes de ser usada y después de la regeneración, se observa que sólo se han
perdido 0,3 gramos de resina en el proceso de regeneración, lo que indica la
elevada estabilidad de la resina y su dificultad de disolución, incluso en
medios muy ácidos.

Para hacer una
nueva comprobación del proceso de regeneración de la resina, se tomaron 0,1 ml
de la solución de ácido clorhídrico empleada para analizar la cantidad de
fosfato presente. Los 0,1 ml de HCl se diluyeron en 2000 ml de agua destilada y
el análisis dio 0,9 mg/l, luego el contenido total de fosfato en los 100 ml de
clorhídrico son 1,8 gramos de fosfato, valor que coincide con la cantidad
adsorbida por la resina del agua.
Todos estos valores, correspondientes a diferencias de peso y análisis con
varias diluciones, no deben considerarse valores absolutos sino que indican una
tendencia y que los resultados son consistentes.
La
resina regenerada se volvió a colocar en el filtro rápido y se colocó en el
acuario con 100 litros de agua con una concentración de fosfatos de 18 mg/l,
valor adsorbido por la resina sin usar. Se tomaron muestras pasadas 120 horas y
144 horas, mostrando ambas una concentración de fosfatos de 2 mg/l, lo que
indica que la resina ha adsorbido 16 mg/l una vez regenerada, frente a los 18 mg/l
que adsorbió en su primer uso. Este valor confirma que la resina recupera gran
parte de su capacidad de eliminar fosfatos tras ser sometida a un tratamiento
ácido.
5. Efectos negativos de las resinas de óxido de aluminio sobre los
invertebrados.
Algunos aficionados han señalado que el uso de este tipo de resinas de forma
prolongada produce un retraimiento de los corales blandos. La principal
hipótesis para este efecto negativo de estas resinas en los corales es que se
disuelvan parcialmente y suelten aluminio al agua.
He
estado buscando en la bibliografía, tanto acuariófila como general, y los
resultados son muy curiosos. En la bibliografía general, se considera que la
alúmina es insoluble a valores de pH entre 4 y 9, aumentando su solubilidad
fuera de este rango. A un valor de pH de 8,4, equivalente al pH del agua de mar,
la solubilidad de la alúmina amorfa es de 0,27 mg/l.
El
Phosguard, que como hemos dicho anteriormente, es una mezcla de bohemita y
gamma-alúmina, va a presentar una solubilidad inferior al ser una mezcla de dos
variedades cristalinas más insolubles. Sólo he encontrado valores de solubilidad
de la bohemita a altas temperaturas en estudios de solubilidad en aguas
termales. En dichos estudios se considera que la solubilidad a temperatura
ambiente es despreciable. Hay que considerar que el aluminio es uno de los
elementos más abundantes de la corteza terrestre y que, sin embargo, su
presencia en las aguas naturales, tanto dulces como saladas, es muy pequeña lo
que indica su baja solubilidad.
Ronald L. Shimek [5] ha realizado un estudio de la concentración de metales en
diferentes sales comerciales y, por ejemplo, la sal Instant Ocean presenta una
concentración de aluminio de 0,1 mg/l.
Randy Holmes-Farley ha hecho un estudio de la cantidad de aluminio que desprende
el Phosguard, introduciendo 75 ml de resina en 500 ml de agua de mar [6]. Los
principales resultados se muestran en la tabla 2.
|
ENSAYO |
FILTRACIÓN |
ALUMINIO (mg/l) |
|
Agua sin resina |
Ninguna |
< 0,05 |
|
1 semana resina |
Ninguna |
0,37 |
|
1 semana resina |
0,45 mm |
0,06 |
|
5 semanas resina |
Ninguna |
0,71 |
|
5 semanas resina |
0,45 mm |
0,12 |
Tabla 2: Ensayos con Phosguard realizados por
Randy Holmes-Farley
Como
se puede apreciar en la tabla 2, el agua del acuario preparada con la mezcla de
sales sintéticas de Instant Ocean tiene una concentración de aluminio menor de
0,05 mg/l, pues está fuera de los límites de detección de la técnica de análisis
empleada. El agua, tras una semana con la resina, presenta 0,37 mg/l de aluminio
y 0,06 mg/l tras filtrar el agua a través de un filtro de 0,45
mm
de tamaño de poro. Estos valores parecen indicar que la mayor parte del aluminio
desprendido por el Phosguarg es en forma de partículas y no como aluminio
disuelto.
Los
mismos valores, tras 5 semanas de tratamiento son 0,71 mg/l para el agua sin
filtrar y 0,12 mg/l para el agua filtrada, lo que indica que la mayor parte del
aluminio desprendido sigue siendo en forma de partículas y que la cantidad de
aluminio desprendida aumenta con el tiempo de uso de la resina.
En
el mismo artículo se citan estudios de toxicidad, realizados con distintos
invertebrados marinos, en los que cantidades de aluminio entre 0,1 y 10 ppm son
letales.
En
dicho artículo, no deja de resultar curioso que se habla de toxicidades del
aluminio en concentraciones de 0,1 y 0,4 mg/l para diferentes invertebrados
marinos, valores semejantes a los que produce el Phosguard en el agua ensayada.
Visto así, a priori, parece dar a entender que las resinas basadas en óxidos de
aluminio van a acabar con todos nuestros corales en pocos días. El artículo
concluye que se necesitan hacer más ensayos pero que, dado que no hay evidencias
de que las resinas hechas de óxido de hierro produzcan efectos indeseables en
los corales, se usen estas últimas en el acuario.
Hay
que tener en cuenta que el ensayo se ha realizado con 75 ml de resina en sólo
500 ml de agua de mar. Siguiendo las recomendaciones del fabricante, 75 ml de
resina sirven para tratar 90 litros de agua. Por ejemplo, los 0,12 mg/l de
fosfato obtenidos en el ensayo, si se colocara dicho volumen de resina en 90
litros de agua, corresponderían a 0,00067 mg/l.
A mi
juicio, siempre relativo y cuestionable, estos ensayos son poco concluyentes y
se han extraído unas conclusiones, de la misma manera que se podían haber
obtenido las contrarias siguiendo mi razonamiento.
La
experiencia de muchos miembros de Dr.pez ha sido más negativa con las resinas
basadas en óxidos de hierro que en las de óxidos de aluminio. El principal
efecto de las resinas de óxidos de hierro es un fuerte descenso de la dureza de
carbonatos que puede provocar problemas en los invertebrados. La recomendación
de miembros experimentados de Dr.pez es utilizar resinas de óxido de aluminio
durante tres días y retirar el material filtrante.
Es
necesario destacar que las resinas intercambiadoras de iones o adsorbentes deben
ser utilizadas como método excepcional para solucionar un problema puntual y
determinado y nunca como profilaxis o tratamiento preventivo, debido a los
efectos secundarios que plantean.
Sería una buena noticia que este artículo abriera un debate en el foro sobre las
experiencias en el uso de las resinas adsorbentes de fosfatos, basándose no sólo
en el tipo de resina sino, también, en la dosificación, duración y frecuencia de
los tratamientos.
Por último, señalar que ni 1024, como revista independiente, ni yo, como
aficionado, tenemos ninguna motivación comercial o económica en el sector de la
acuariofilia, por lo que con este artículo no se pretende enjuiciar el uso o las
bondades de las diferentes resinas adsorbentes de fosfatos. Simplemente,
destacar que las resinas basadas en óxidos de aluminio, ampliamente usadas en
este país, se pueden regenerar con ácido clorhídrico, lo que supondrá un ahorro
considerable para muchos aficionados.
6. Bibliografía
www.chemicalland21.com/industrialchem/inorganic/ALUMINIUM%20PHOSPHATE.htm
www.martinswerk.de/eng/MO-U.htm
www.ciplima.org.pe/sanitaria/xxvii_con/tema02/ii-066.pdf
Standard Methods
for the examination of water and wastewater; 1989 17th Edition;
American Public Health Asociation; 1015 Fifteenth Strat NW, Washington DC.
www.reefkeeping.com/issues/2002-02/rs/feature/index.php
www.advancedaquarist.com/issues/july2003/chem.htm
ANEXO: PRECAUCIONES BÁSICAS PARA LA MANIPULACIÓN DE ÁCIDO CLORHÍDRICO Y
REGENERACIÓN DEL PHOSGUARD.
El
ácido clorhídrico es un ácido muy fuerte capaz de producir graves quemaduras,
tanto por contacto como por inhalación de sus vapores, y daños físicos
irreversibles.
El
uso del ácido debe hacerse en un lugar bien ventilado. Hay que considerar que si
usa una concentración de ácido del 37%, nada más abrir la botella se desprenden
vapores de ácido espontáneamente.
El
ácido puede emplearse en repetidas ocasiones para regenerar la resina. Los
residuos del ácido clorhídrico no debe echarse directamente a un desagüe. La
mejor manera de eliminarlos es diluyéndolos previamente con un volumen
considerable de agua y, a ser posible, neutralizar el bajo pH mediante el uso de
bicarbonato sódico.
En
la siguiente dirección aparecen las especificaciones y precauciones del ácido
clorhídrico empleado:
http://www.panreac.com/new/esp/fds/ESP/X131020.htm
A
continuación se destaca lo más importante de las precauciones.
1. Primeros auxilios.
|
1.1. |
Indicaciones generales: |
|
|
En caso de pérdida del
conocimiento nunca dar a beber ni provocar el vómito. |
|
1.2 |
Inhalación: |
|
|
Trasladar a la persona al aire
libre. En caso de que persista el malestar, pedir atención médica. |
|
1.3 |
Contacto con la piel: |
|
|
Lavar abundantemente con agua.
Quitarse las ropas contaminadas. Extraer el producto con un algodón
impregnado en polietilenglicol 400. |
|
1.4 |
Ojos: |
|
|
Lavar con agua abundante (mínimo
durante 15 minutos), manteniendo los párpados abiertos. Pedir atención
médica. |
|
1.5 |
Ingestión: |
|
|
Beber agua abundante. Evitar el
vómito (existe riesgo de perforación). Pedir inmediatamente atención
médica. No neutralizar. |
|
2. Medidas a tomar en caso de vertido accidental
|
2.1 |
Precauciones individuales: |
|
|
Evitar el contacto con la piel,
los ojos y la ropa. No inhalar los vapores. Procurar una ventilación
apropiada. |
|
2.2 |
Precauciones para la protección del
medio ambiente: |
|
|
Prevenir la contaminación del
suelo, aguas y desagües. |
|
2.3 |
Métodos de recogida/limpieza: |
|
|
Recoger con materiales
absorbentes (Absorbente General Panreac, Kieselguhr, etc.) o en su
defecto arena o tierra secas y depositar en contenedores para residuos
para su posterior eliminación de acuerdo con las normativas vigentes.
Neutralizar con sodio hidróxido diluido. |
|
3. Manipulación y almacenamiento
|
3.1 |
Manipulación: |
|
|
Sin indicaciones particulares. |
|
3.2 |
Almacenamiento: |
|
|
Recipientes bien cerrados. En local
bien ventilado. Temperatura ambiente. No almacenar en recipientes metálicos. |
4. Información toxicológica
|
4.1 |
Toxicidad aguda: |
|
|
CL50
inh rata: 3124 ppm (V) /1h |
|
4.2 |
Efectos peligrosos para la salud: |
|
|
Por inhalación de vapores:
Irritaciones en vias respiratorias. Sustancia muy corrosiva.
En contacto con la piel: quemaduras.
Por contacto ocular: quemaduras, ceguera (lesión irreversible del nervio
óptico).
Por ingestión: Quemaduras en el aparato digestivo. Puede provocar
perforación intestinal y de esófago. Después de un periodo de latencia: paro
cardiovascular. |
Angel Morales
1024 © Dr. Pez 2005-2006 Jesús Salas y Carlos Garrido, España.
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Todos los derechos reservados.
Aviso legal
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