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A 15 km al sur de Alicante podemos
encontrar uno de los arrecifes coralinos mejor conservados de Europa. Y a sus
pies, la localidad de Santa Pola, pueblo marinero y turístico.
El arrecife hace millones de años
que se encuentra fuera del Mediterráneo, pero el mar en el que creció sigue
ofreciendo sus maravillas a todo aquel que se aventure en sus templadas aguas,
desde la costa hasta la cercana isla de Tabarca, reserva marina y uno de los
lugares más bellos para el buceo en el Mare Nostrum.
Sin embargo, no hace falta mojarse
lo más mínimo para contemplar la riqueza y belleza naturales de estas costas.
Basta con visitar el Aquarium Municipal de Santa Pola.
Situado a escasos metros del mar,
frente al ayuntamiento de la localidad, este pequeño acuario público dedica sus
707 m2 en exclusiva a distintos ambientes y especies propias del
Mediterráneo.

Nos sumergimos.
Lo primero que encuentra el
visitante es un vestíbulo que aísla el local del exterior y en el que la vista
se acostumbra a la penumbra interior. Nada más entrar se puede apreciar la
distribución de los tanques de exhibición, nueve distribuidos de forma continua
alrededor de un tanque central cuadrado de cinco metros de lado, todos ellos
dotados con paneles con información de las especies que se pueden ver en él,
hasta un total de 150 especies de peces e invertebrados, organizados por
ambientes y compatibilidades, todas ellas procedentes de capturas del propio
personal del acuario y de los pescadores locales, muchas veces por encargo.

Vista del acuario desde el
vestíbulo.

Vista desde otro ángulo. A la
derecha de la imagen el acuario central, y a la izquierda, tras el acuario de
los pulpos, la sala de proyecciones.
Dadas las características de
temperatura del acuario mediterráneo, y a pesar de que en las instalaciones se
cuenta con un potente equipo de refrigeración para el agua, algunas especies,
sobre todo de invertebrados, resultan difíciles de mantener en buenas
condiciones en los meses de más calor, por lo que son liberadas de nuevo a su
medio de origen.

Palinurus elephas
Pero muchas otras son habitantes
fijos el acuario, entre las que destaca un ejemplar de tortuga boba (Caretta
caretta), especie cada vez más escasa y difícil de ver en libertad debido a
la presión humana, además de grandes meros (Epinephelus guaza), morenas (Muraena
helena), congrios (Conger conger), tiburones como el pintarroja (Scyliorhinus
canicula) y la musolas (Mustelus asterias), rayas y torpedos,
serviolas y palometas (Trachinotus ovatus), ballestas (Balistes
carolinensis), pulpos y una nutrida representación de espáridos y lábridos,
así como representantes de las especies de peces e invertebrados más comunes y
de otras más difíciles de ver, como los signátidos (caballitos de mar y agujas).

Monochirus hispidus
camuflado con la grava del fondo.
También existe una sala de
proyecciones, donde los visitantes pueden disfrutar del material audiovisual del
que dispone el acuario, que tiene como objetivo la difusión del conocimiento del
medio marino autóctono.

Sygnathus typhle
junto con Hippocampus hippocampus, entre la caulerpa.

Ejemplar de gran tamaño de
Octopus vulgaris.
Lo que hay detrás.
Como es lógico el mantenimiento de
estos animales requiere de unas instalaciones adecuadas. El acuario consta de un
circuito semiabierto de agua, con una toma directa al mediterráneo próxima a la
costa, así como de diferentes sistemas de filtración para el mantenimiento de
unas condiciones optimas del agua. En primer lugar el agua de los tanques de
exposición pasa por un sifón a un sistema de filtrado mecánico y biológico de
bandejas, en las que hay dispuestos biobolas, esponja y un lecho de grava
calcárea. Posteriormente el agua pasa por unos grandes skimmers con inyección de
ozono, obteniéndose unos valores de redox óptimos.
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Sistema de filtración mecánica
y biológica. |
Uno de los tres skimmer de los
que dispone el acuario. Se puede comparar el tamaño con el de la puerta de
acceso a la sala que hay junto a él. |
Posteriormente el agua pasa a una
balsa de decantación. También se dispone de un potente sistema de refrigeración,
para adecuar la temperatura de los acuarios a las condiciones propias del
Mediterráneo.

Ozonizadores y sondas de medición.
En el momento de la visita los parámetros del agua eran: Temperatura 19.5 ºC, pH
7.98, redox 595 mV. Perfecto.
El acuario dispone asimismo de una
zona de cuarentena y laboratorio. En esta zona posee varios tanques con un
circuito independiente de agua y filtración propia, para la aclimatación de los
ejemplares que llegan al acuario y el tratamiento y rotación de los animales
expuestos.

Tanques de cuarentena y de cultivo
de alimento vivo.
Y por supuesto, nada de esto
funcionaria sin el equipo humano que se encarga del mantenimiento de las
instalaciones y el cuidado de los animales, a los que queremos agradecer su
magnífica labor y el habernos facilitado la realización de este artículo, y en
especial a Esteban Antón por su atención y amabilidad durante la visita.
Juan Piera (Cuco)
1024 © Dr. Pez 2005-2006 Jesús Salas y Carlos Garrido, España.
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