Portada

 

Índice

 

Panel

 

Dr. Pez

 
Ampliar imagen
 
Ampliar imagen
 
Ampliar imagen
 
Ampliar imagen
 
Ampliar imagen
 
Ampliar imagen
 
Ampliar imagen
 
Ampliar imagen
 
Ampliar imagen
 
Ampliar imagen
 
Ampliar imagen
 
Ampliar imagen
 
Ampliar imagen
 
Ampliar imagen
 
Ampliar imagen
 
Ampliar imagen
 
Ampliar imagen

 

 

Mantis vs Pistolas: De armas tomar.

  Son muy frecuentes por parte de los recién iniciados en nuestro hobby preguntas sobre unos extraños ruidos, una especie de chasquidos, como algo que golpea el cristal y similares; cualquier persona algo entendida en el tema le dirá que eso es o un pistola, un simpático camarón que suele llegar con la roca viva, o una especie de representación del demonio en la tierra, un camarón mantis, que podría matar a cualquier animal del tanque y rompernos el acuario.

  En este artículo veremos que hay de cierto en todas esas afirmaciones y aprenderemos un poco más sobre estos dos grupos de crustáceos.

 

Género Alpheus camarones pistola.

Nociones de taxonomía.

Es importante conocer algo sobre su taxonomía para poder situarlos:

Phylum: Arthropoda

Subphylum: Branchiata (= Diantennata)

Clase: Crustacea    

Subclase: Malacostraca

Orden: Decapoda

Suborden: Natantia

Familia: Alpheidae

 

  

 Esto quiere decir que se trata de crustáceos, superiores, decápodos, y pertenecientes a la familia Alpheidae, que comprende tres géneros de los cuales Alpheus es el único importante para los acuaristas: Alpheus, Synalpheus y Athanas (de pequeño tamaño y coloración más simple).  

 

 

Athanas nitescens especie Mediterránea. 

 

Hábitat.

 Habitan en aguas tropicales y subtropicales de todo el mundo, hay especies caribeñas, mediterráneas, del indopacífico. Suelen vivir en arrecifes y lugares rocosos que les provean de sus queridas cuevas.  

 Son de lejos la familia de camarones más común del arrecife, pero la vida recluida que suelen llevar hacen que a menudo pasen desapercibidos.

 Los más populares, aquellos que viven en simbiosis con gobios, no son los más abundantes, aunque sí los más conocidos y fáciles de ver.  

 

Alpheus sp. con su gobio simbionte (Amblyeleotris guttata) en su hábitat  (nótese el desigual tamaño entre pinzas que comentaremos posteriormente).


Características generales.

 Tres aspectos que detallaremos más adelante caracterizan a estos simpáticos camarones y los hacen inconfundibles: su simbiosis con gobios (que no se da siempre), la desproporción del tamaño de sus pinzas, y una última muy ligada a la anterior, la capacidad de emitir chasquidos claramente audibles desde fuera del acuario (e incluso desde habitaciones contiguas).  

  • La simbiosis.

 Sin duda una de las más conocidas del arrecife (salvando siempre las distancias con al archiconocida simbiosis pez payaso- anémona hospedante), y una de las características que aportan mayor atractivo a estos animales.

 En toda simbiosis ambos participantes han de salir beneficiados, en este caso no hicieron falta exhaustivos estudios para comprobar el beneficio obtenido por cada uno: por un lado el camarón pistola, con una visión muy deficiente, es alertado a la llegada de peligro; por otro, el gobio dispone de un cómodo y limpio alojamiento que el camarón se encarga de perfeccionar constantemente.


Véanse los minúsculos ojos de Alpheus soror.

 

En el Mediterráneo A. Dentipes, podemos apreciar la desproporción entre una y otra pinza.

 

 El camarón jamás separará sus antenas de su gobio, así percibirá el más mínimo movimiento alertándose en caso de peligro.

 En el acuario resulta casi un vicio ver el incansable trabajo del camarón, trabajando constantemente en su cueva; pese a que la hagan bajo las rocas, normalmente no supone un problema de estabilidad importante para la estructura de la roca.

  • La pinza y los chasquidos.

 Ambos aspectos están íntimamente ligados:

 Los camarones pistola, por norma general poseen una pinza izquierda considerablemente mayor que la derecha, y de ella se sirven para emitir ese chasquido característico.

Video de un Alpheus en el acuario de Dani de Granada.

 Las pinzas de los crustáceos  se pueden regenerar en caso de ser amputadas, si se  pierde la pinza izquierda, y debido a que el crecimiento se produce lentamente con cada muda, la pinza derecha se desarrollará, y la pinza izquierda se regenerará aunque permanecerá como pinza pequeña.

 La pinza de todo crustáceo se compone de dos partes, una fija o propodio, y una móvil o dáctilo; el dáctilo posee un apéndice que encaja perfectamente en una cavidad del propodio, de forma que cuando se cierra rápidamente supone un desalojo de agua  y esto es lo que produce un sonido similar al producido al golear un cristal; al abrir la pinza se repite el sonido. El abrir y cerrar la pinza y por tanto los chasquidos correspondientes tienen lugar en un segundo.

 

 En la imagen izquierda podemos ver la pinza abierta; en la imagen derecha, el dáctilo se mueve cerrando la pinza.

1.- Pinza izquierda. 2.- Pinza derecha. 3.- Propodio. 4.- Dáctilo. 5.- Cavidad del propodio. 6.- Apéndice del dáctilo.

 

 Este acto es eminentemente defensivo, y si bien estos animales son principalmente carroñeros, algunos autores mantienen que esta corriente producida puede servir para cazar presas como pequeños crustáceos.

 

Mantenimiento.

 Estos camarones son relativamente fáciles de mantener, no deberíamos tener problemas con ellos siempre y cuando mantengamos los parámetros en niveles adecuados para cualquier  acuario de arrecife. Pese a que buscarán restos de comida es recomendable para asegurar su bien estar alimentarlos de vez en cuando a la salida de su cueva.

 Por último, un pequeño debate sobre la adición de yodo al acuario. Tradicionalmente, se ha tenido el yodo como un elemento muy importante en la muda de los crustáceos, y así es; de hecho muchos de los productos comerciales que contienen soluciones de yodo afirman que uno de los principales beneficiarios de este elemento serán los crustáceos, y esto si que sería algo a debatir: por todos es sabido que los seres vivos intercambian sustancias con el  ambiente, pero la existencia de un exoesqueleto rígido en estos animales, limitaría considerablemente, según Ronald Shimek, este intercambio, por lo que la principal vía de obtención de yodo por parte de los crustáceos sería la dieta. Además, según R. Shimek, el yodo podría actuar como un tóxico, y en exceso pueden producir mudas demasiado frecuentes. Debido a que este y muchos otros elementos similares son mucho más peligrosos en caso de exceso, que en caso de carencia temporal, lo ideal sería hacer frecuentes cambios de agua, si no es así y nos vemos obligados a aditar este elemento, personalmente recomendaría fervientemente no hacerlo sin un test correspondiente, que nos indique en todo momento la concentración de este elemento.

 

Camarones Mantis.

 Término con el que en la acuariofilia designamos a los estomapodos, culinariamente más conocidos como galeras.

 El nombre de camarones mantis se debe a la similitud de estos crustáceos con los insectos “mantis religiosa”.

Galera mediterránea (Squilla mantis).

 Son animales realmente impresionantes, las más de 300 especies conocidas son activas depredadoras, con una fuerza sin igual en el reino animal; además poseen una extraordinaria visión.

Taxonómicamente su clasificación es la siguiente:

Phylum: Arthropoda

Subphylum: Branchiata (= Diantennata)

Clase: Crustacea    

Subclase: Malacostraca

Orden: Stomapoda

 

 

 Así pues, estos crustáceos se alejan del orden Decápoda (crustáceos de diez patas) al que pertenecen los crustáceos que solemos tener en nuestros tanques (gambas, camarones, langostas, cangrejos etc.).

 Estos camarones mantis como hemos dicho anteriormente son activos predadores, sus ojos facetados se encuentran sobre unos pedúnculos, los pueden mover independientemente uno del otro, y además son capaces de ver en tres dimensiones con un solo ojo, lo cual les aporta un campo de visión encomiable y una gran agudeza visual. Así pues la visión es la principal forma de localizar a la presa, que precede al paso a la acción, al fascinante ataque del camarón mantis.

 

Ojos facetados en diferentes especies de mantis: Arriba Gonodactylaceus sp., abajo izquierda Squilla mantis y abajo deracha Odontodactylus scyllarus.

 

 Los camarones mantis poseen un segundo par de apéndices torácicos particularmente grandes, que habitualmente portan plegados, y que despliegan como arma letal a la hora de cazar. En función de la caza se diferencian en dos grandes grupos “smashers” o trituradores y “spearers” o lanzadores. Ambos esperan sus presas a la entrada de sus cuevas, de cuyas tareas de limpieza se ocupan constantemente siempre y cuando no estén cazando.

 Los trituradores se alimentan fundamentalmente de cangrejos ermitaños, caracoles y otros moluscos provistos de concha. El segundo par de apéndices a los que hacíamos referencia poseen un punto agudo, al final del último segmento, con él pueden cortar tejidos como si de un cuchillo se tratara; en cambio es la base del segmento, la que posee un ensanchamiento, en forma de martillo (normalmente doblado) y es con este extremo con el que golpean las conchas de sus presas, siendo unos cuatro golpes suficientes para romper la concha; así pues usarán uno u otro en función de las necesidades. Estudios llevados a cabo en California, demostraron que la fuerza del golpe de uno de estos camarones mantis es sólo sensiblemente menor al de... ¡una bala del calibre 22!

Camarón Mantis cazando en un acuario de Toni Cid.

 

Sirviéndonos de una de las imágenes anteriores veremos más claramente la morfología de las patas raptoras:

En la flecha superior, vemos el penúltimo segmento de la pata, que termina en una zona ensanchada, que como hemos comentado se encuentra normalmente replegada, y es con la que golpean las conchas de sus presas. En la flecha inferior, observamos el último segmento de la pata, con un extremo final muy alagardo y puntiagudo que le servirá para cortar tejidos blandos. Gonodactylaceus sp.

 

 Las lanzadoras también se sirven de ese segundo par de patas raptoras para cazar a sus presas; en este caso poseen unos apéndices espinosos que clavan en sus presas antes de llevarlas a su cueva; las principales presas de estos animales son los peces. Suelen vivir en mar abierto, en fondos arenosos, por lo que muy raramente llegan al hobby.

 Así pues, los camarones mantis, lejos de ser asesinos que atacan a todo  bicho viviente, son eficaces predadores con una dieta bastante delimitadas y en función de las cuales han evolucionado anatómicamente.

 

Camarones mantis en el acuario.

 Afortunadamente en la acuariofilia actual, muchos aficionados se han percatado de lo impresionantes, inteligentes, bellos y apasionantes que son estos crustáceos, y en muchos lugares, se están popularizando los pequeños tanques, sencillos, con cuevas o tubos de PVC para resguardarse, que alojan individualmente a camarones mantis; hasta el punto de que estos animales poseen un foro propio en el prestigioso portal Reef Central.

 Estos animales no son particularmente delicados, recordemos que llegan a nuestros tanques a través de la roca viva, por lo que sobreviven al camino sin apenas agua, después de ello, pasan la maduración del tanque, con los niveles de derivados nitrogenados por las nubes. Y después de todo eso siguen allí. Ellas no lo eligieron, no eligieron pasar todas esas penurias, para que después algún acuarista desalmado utilice crueles métodos hasta matarlas; nosotros estamos en deuda con ellas, nosotros compramos la roca viva, y si somos responsables deberíamos proporcionarle un pequeño hogar en el que vivir, ya que bajo ningún concepto estos animales son compatibles con el acuario de arrecife.

 Incluso cada vez más, los importadores ya no matan a los camarones mantis para vender la roca viva lo más “limpia” posible, sino que los ponen a la venta. Sin duda, por su colorido y abundancia, el camarón mantis más conocido para los acuaristas es Odontodactylus scyllarus, más conocido en literatura o foros anglosajones como “peacock mantis” o mantis pavo real:

 

 

 Otra leyenda negra que se cierne sobre estos animales es que pueden romper los vidrios de un acuario, y efectivamente, los individuos grandes pueden llegar a hacerlo, aunque esto es muy raro, y sólo se ha observado en algunas especies, personalmente conozco a varios acuaristas a los que al vencerse una roca de la decoración ha roto el acuario, y a  ningún caso en los que a camarones mantis se refiere, por lo que no es necesario recurrir a acuarios acrílicos, los tradicionales suelen bastar.

 

Conclusiones

 Así pues estamos ante dos grupos de crustáceos, tanto tropicales como mediterráneos, muy particulares, con facetas únicas e interesantísimas y bellamente coloreados; su mantenimiento no dejará a nadie indiferente.

 

 

Pulsa sobre la imagen para ver el vídeo

Camarón Mantis en el acuario de Tuno.

 

Bibliografía

Atlas Marino. Hans A. Baensch y Helmut Debelius. Mergus. 1998

A Load of Learnin' About Mantis Shrimps. James Fatherree. Reef Keeping Marzo del 2.004.

The Luker´s guide to Stomapods.

 

 

 Texto:

Dani Arnanz.



Videos:

 Dani de Granada,

Toni Cid,

Arturo Robles (Tuno).

 

Fotos:

Dani de Granada,

José María Abad,

 Toni Cid,

Víctor Escobar.

Pablo Zamora,

Jose María Ortega (Zozer).



1024 © Dr. Pez 2005
Jesús Salas y Carlos Garrido, España.
  Todos los derechos reservados. 
Aviso legal