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Dr. Pez

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 

 

 

Sergio Barro (el Caleta)

 

Hola amigos! Ante todo, querría agradecer a “1024” la oportunidad que me ofrece de dirigirme a todos los amantes del mundo de la acuariofilia.

 

Todo empezó una mañana de reyes… 

Antes de tan siquiera tener acuario, ya me apasionaba el mundo marino. De chico me llevaba horas y horas en las piedras buscando cangrejos y bichos, sin tener miedo a que me mordieran (aunque más de una vez lo hicieron, jejeje) y mi madre, siempre a última hora, pegando voces para que volviera a la playa para irnos. 

Ese era yo hasta que llegaron los reyes y con ellos el “ACUARIONOVA”; este pequeño acuario de unos 20 l. me trajo un mundo distinto en el que me llevaba horas viendo unos peces de colores de agua fría y tropical, hasta que un día me dejé el calentador, calentando para ajustar la temperatura y se me fue la cabeza… Cuando volví, la pequeña pecera era una sopa de pescado. 

Así que ya con un acuario pero sin peces, empecé a experimentar con marino metiendo las cositas que veía por las rocas. Como es normal los sapitos y cangrejos fueron sacrificados por mi inexperiencia; tendría unos 11 años y el equipo era un simple acuario de plástico, con un aireador y filtro de placa. 

Pero bueno, todo ello me hizo interesarme más y más por el tema, hasta el punto en que unas navidades me empeñe en que quería un acuario grande de agua salada. Mi madre y mi padre intentaron quitarme de la cabeza la idea del acuario durante semanas, pero la verdad es que soy bastante cabezota y si no había acuario, no quería nada. Como no veía mucho movimiento de acuario por mi casa pensaba que esos Reyes me quedaría sin mi preciado regalo y tendría que conformarme con el pijama y las zapatillas de los abuelos. 

Pero no fue así y la noche de Reyes, como un buen niño mamoncete, me levanté a las 6 de la mañana haciendo ruido y vi una mesa y un acuario de unos 135 l. con compartimiento para filtración biológica, una pantalla de 2 tubos y un skimmer Lee´s. El acuario y la mesa los hizo mi padre con ayuda de mi hermano mayor, cosa que hoy al recordarlo me llega al corazón, ya que éramos una familia que no se podía permitir muchos gastos, y él hizo todo lo que pudo para complacer los deseos de su hijo, el pequeño. El mismo día de Reyes ya estaba en la Caleta cogiendo roquitas para hacer el filtro seco-húmedo y recogiendo agua para llenarlo.

 

Mi etapa autóctona…. 

Tras esas navidades, ya tenía en mis manos un acuario decente donde montar un acuario de agua salada. Así que, tras su maduración, mantuve diferentes especies de peces e invertebrados, como pueden ser Diplodus vulgaris, Sparus aurata (donados por una piscifactoría), Chelon labrosus, varios blénidos y góbidos, un pequeño Scorpaena porcus  de unos 6 o 7cm (que me picó en una mano al meterla en una cueva y como castigo me lo traje al acuario), Solea solea muy pequeños de unos 3cm (los capturaba con las manos, peinando con los dedos la arena de las charcas de la caleta ), Torpedo sp.  de unos 10cm (no veas que calambrazo que me pegó al capturarlo en la cala del Aceite, en Conil, Cádiz). En cuanto a invertebrados, mantuve anémonas (Anemonia sulcata y Actinia equina), diversos crustáceos, entre ellos una mantis de la zona, Squilla mantis, y también mantuve un Octopus vulgaris y una Sepia officinalis. 

Con el pulpo tuve una anécdota muy graciosa. Era un pulpo pequeño y se adaptó muy bien al acuario; como lo mantenía junto con peces, él los cazaba y me echaba las espinas fuera del acuario. Pero claro, el sofá estaba al lado y, cuando te estabas echando una siesta, te podían llover espinas de pescado en la cara. Cuando se hizo más grande, le faltaba espacio y un día me lo vi subiendo por una columna que tenia justo detrás del acuario. Entonces fue cuando decidí donar el pulpo a un aquarium que había en San Fernando, los cuales fliparon con la vitalidad y lo bien adaptado que estaba. 

Con la adolescencia, me volví un poco rebelde y pase del acuario, así que terminé por quitarlo y convertirlo en un terrario con plantas y cactus. Al poco de eso, teníamos que mudarnos de casa y dejé el acuario.

 

Mi etapa Friki…. 

Una vez mudado de casa, y tras pasar un tiempo en el extranjero trabajando, comencé a estudiar la carrera de Ciencias del Mar, lo que me dio muchos ánimos en montar de nuevo un acuario de agua salada. Así que, tras reunir un dinerillo, me compre un acuario de 200L, una pantalla de 2 tubos, un filtro Eheim y un skimmer Prizm. Lo monte autóctono y mantuve más o menos las mismas especies que antes he mencionado.

 

 Foto 1: Vista general del acuario en sus principios

 

 

 

 

Tras un tiempo manteniendo el autóctono, empecé a mirar en Internet foros sobre acuarios, y fue entonces cuando vi los maravillosos colores de un marino tropical y el mundo de los corales. Así que comencé a hacer intercambios de invertebrados autóctonos por esquejes de corales para probar como se me daban. La cosa no iba mal y al parecer aguantaban bien la precaria instalación en la que se encontraban:

 

2 tubos de 30W

1 filtro Eheim

1 skimmer Prizm

 

Viendo en el mundo que me metía, decidí poner una instalación algo más adecuada y dentro de mis posibilidades; mejoré la iluminación, haciéndome una pantalla con 7 tubos de 30w; monté un refugio de unos 60L con macroalgas; un relleno automático de agua dulce, y varias bombas de recirculación.

 

 

Foto 2: Refugio y sistema de relleno automático

 

 

Foto 3: Iluminación con tubos fluorescentes

 

A estas alturas, ya no quedaba nada de autóctono en el acuario y empecé a meter peces tropicales, empezando por un Amphiprion ocellaris que se suicidó saltando al vacío. Después metí un Zebrasoma flavescens y una pareja de Amphiprion melanopus. Con estos peces he estado mucho tiempo hasta que, en estos últimos meses, he metido dos nuevos: un Escenius bicolor y un Zebrasoma xanturus.

 

 

Foto 4: Principios del acuario tropical con esquejes 

 

En cuanto a corales, como ya he mencionado, la mayoría son esquejes y entre ellos el 70% son prevenientes del atolón Arrabaliense en Jaén  (acuario de nuestro amigo Paco Arrabal de Jaén), al cual le tengo que agradecer la confianza que depositó en mí al darme sus esquejes, aún sabiendo las condiciones de mi acuario: roca de Cádiz, arena de Cádiz, agua de mar, sin HQI, etc 

 

 

Foto 5: Vista principal del acuario tras una remodelación

 

 

Tras la remodelación mostrada en la foto, estuve un tiempo sin meter mucho la mano en el acuario y lo único que hice fue rellenar, aditar y dar de comer, con lo que, después de un año y algo, el acuario había cambiado mucho.

 

Vistas tras un año de crecimiento:

 

 

Foto 6: Lateral izquierdo

 

 

Foto 7: Lateral derecho

 

 

Mi etapa investigadora… 

También he de mencionar que gracias a esta afición, me pude introducir en el mundo de la investigación, ayudando en la universidad a diseñar un sistema para mantener larvas de decápodos y así describir el desarrollo larvario desde el plancton al bentos. Al hacer estos desarrollos larvarios adquirí mayores conocimientos en el cultivo de larvas y me aventuré en cultivar lysmatas.

 

Foto 8: Lysmata wurdemanni

 

El sistema que empleé en el cultivo fue un botellón de 10L litros invertido, sin culo,  con aireación media y sistema de filtración de 200 micras en continuo con el acuario. Y para la alimentación nauplios de artemia recién eclosionados y artemia liofilizada en sus últimos estadios. 

 

 

 

         

Aquí os muestro varias fotos de cómo fueron creciendo hasta adultas.

 

  

Bueno, también os quiero comentar que, hace poco, mi pareja de A. melanopus  está haciendo puestas y que pude grabar junto con Raúl Cádiz como hacían la puesta.

La puesta del vídeo se la comieron, pero en la tercera puesta las larvas han eclosionado, pero no he podido intentar sacarlas adelante por falta de tiempo. Este es el próximo reto que quiero plantearme. 

 

Foto 12: Huevos de A.melanopus tras 6 días de la puesta

 

Bueno, espero que no haya sido muy largo el artículo. La verdad es que he intentado que sea lo mas corto posible para no aburrir mucho y me han faltado muchas cosas por contar, pero bueno, quien me siga por el foro sabrá en los líos que me he metido y los líos en los que me meteré.

 

De nuevo, muchas gracias por este espacio y saludos a todos los lectores de 1024 que sois los que hacéis posible este proyecto.

 

 


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