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¿Por qué no podemos tener en casa un escualo como los de
las películas?
Tengo en mi casa un perro que es listísimo, me trae las
zapatillas y ni ladra a los vecinos ni nada.
-
Pues yo soy más original que tú, y tengo una iguana.
-
Os gano. Yo tengo UN TIBURÓN, je, je...
(Cara
de asombro, incredulidad y un "poquitín" de envidia a partes
iguales, entre los presentes).
La
verdad, es que la idea de tener pululando por el salón
de nuestra casa a uno de los bichos más míticos
y emblemáticos de todo el reino animal es tentadora,
en especial para los apasionados de la acuariofilia.
A la hora de la verdad, por desgracia ocurre que la mayoría de nosotros consideramos que "puestos a tener un armatoste de enormes dimensiones en el comedor", es más bonito o interesante tenerlo rebosante de corales y de peces coralinos, que la alternativa de tenerlo con un solo animal. Es un tiburón, de acuerdo. Pero un sólo pez, y para tanto espacio...
Hay
otro problema: tampoco el concepto que a priori tenemos de “tiburón”,
cuadra con el animal que podemos tener en el hogar. Y es que
para mantener a un escualo “típico”, el que
nos gustaría, el que vemos al mediodía en los
documentales de la televisión, o el que nada de forma
majestuosa en el Aquarium de Madrid, Barcelona o Valencia, necesitaríamos
tal cantidad de litros que hasta la mansión de "Julio
Iglesias" se nos quedaría pequeña.
La
realidad es que los escualos que podemos permitirnos el lujo
de tener en nuestros hogares (¡y tampoco todo el mundo puede permitírselo, ojo!), son peces más bien pequeños,
con unas libreas de "colorines" y unos diseños alargados
que poco tienen que ver con esos tiburones grises de arrecife
que vemos nadando junto a Cousteau. El mantener un tiburón
“convencional” requiere un gran espacio. Basta
con ver, si uno tiene la posibilidad de desplazarse al Zoológico
de Madrid, el tamaño tan enorme que tiene el tanque ubicado
en la exposición de “Naturaleza Misteriosa”,
que alberga unos jaquetones coralinos de punta negra (Carcharhinius melanopterus) de dimensiones bastante modestas. O el considerable
tamaño del acuario que contiene a la mielga (Squalus acanthias), otro escualo “ típico” de relativamente
pequeña talla, del Expomarine de San Fernando (Cádiz).
O los inmensos acuarios de tiburones del Loro Parque (Tenerife).

| Tiburón
Toro en el Zoo Aquarium de Madrid. |

| Tiburones
Tigre en el Aquarium de Veracruz. |
La
naturaleza del problema radica en que el tiburón “típico”
que todos tenemos en la cabeza, suele pertenecer a las familias
Carcarínidos, Lámnidos o Alópidos. En la
primera de estas familias podemos clasificar, casi sin temor
a equivocarnos, el 90% de los tiburones que vemos en los reportajes
de la televisión, o a los que tengamos la suerte de ver
buceando en un destino tropical relativamente próximo
(Mar Rojo, Maldivas, etc.).
Son
animales con enormes territorios, y a los que las reducidas dimensiones
de un tanque casero les ocasionarían un terrible estrés,
por no mencionar que en muchos de ellos, el proceso de la respiración
se ve notablemente favorecido por el movimiento (de hecho, muchas
de estas especies no pueden dejar de moverse o morirían
por anoxia) y precisaríamos de un inmenso tanque de sección
circular para que nuestros peces pudiesen nadar con naturalidad.
Además, no tienen vejiga natatoria y muchos de ellos
se hunden si dejan de moverse. Y es que ellos no pueden "recular",
ni estar cambiando de dirección continuamente en uno
de nuestros tanques de habitual sección ortoédrica.
Por
último, no es menor el problema que se presenta en muchos
escualos "clásicos", con los órganos
detectores de electricidad que tienen en el morro; algunas inevitables
concentraciones de carga en los acuarios hacen que los pobres
bichos se vuelvan majaras (es lo que le suele pasar a los grandes
tiburones blancos de los documentales cuando se les ve cargar
contra las jaulas metálicas de protección de los
buceadores, por ejemplo).
En
resumen, no podemos tener en un acuario casero tiburones “típicos”:
-
Por el gran tamaño de sus territorios en estado natural.
-
Por la necesidad de la mayoría de estas especies de mantener
una natación natural y sin interrupción debido a su sistema
respiratorio y a la ausencia de vejiga natatoria.
-
Por las molestas alteraciones que sufre su sistema de Ampollas
de Lorenzini, su sistema eléctrico de detección
de presas.

| Tiburones en Oceanario público. |

| Chiloscyllium punctatum adulto. |
Esto
no quita que no estén a nuestro alcance una serie de
simpáticos tiburones (yo limitaría la lista a
dieciséis, y con reservas), capaces de vivir en nuestro
salón de entre las 357 especies de escualos conocidas.
Lo
primero a tener en cuenta es el espacio de que disponemos, naturalmente.
El juvenil de las especies seleccionadas sólo necesitará
al menos un tanque de 90 cm. de largo.
El
problema es que estos animales pueden crecer relativamente deprisa,
y al final resultará esencial contar con un acuario de
casi 2,5 metros.
Así,
un tiburón bambú alcanza de adulto unos 75 cm.,
y ese es su tamaño final. Pero un tiburón nodriza, que de pequeño
resultaría simpatiquísimo en nuestro hogar, acabará
alcanzando unos 4 metros de longitud. Hay que ser previsores, y abundo
un poco más en esta importante cuestión. De regiones
del trópico se importan los “bolsos de sirena”
o huevos fecundados de los escualos, de los que nacerán
diminutas réplicas de los adultos. En unos 3 años,
la mayor parte de estos escualos alcanzarán la longitud
de un metro como mínimo. La mayor parte de los acuarios
públicos no son partidarios de aceptar los tiburones
que han crecido demasiado, como para seguir manteniéndolos
en los tanques de nuestras casas. Además del tamaño,
plantean otros problemas. En casi todos los escualos, el principal
órgano locomotor y directriz es la aleta caudal, limitándose
las pectorales a actuar como alerones con los que pueden regular
la profundidad a la que nadan.
Esto
implica que los tiburones, en general, tienen una muy limitada
maniobrabilidad en los espacios reducidos, como mencionamos
anteriormente. Si a esto se añade el que carecen de sistemas
de frenado, y que, al no tener vejiga natatoria la mayoría
(como antes también citamos) no pueden detenerse, el
resultado final es que son animales que se encuentran bastante
incómodos en un tanque.
Para
colmo, muchos tiburones en cautividad se lastiman el morro al
golpearse con los cristales, lo que también daña
su sistema electro-localizador y les causa muchos problemas.
Bien;
con el texto anterior no pretendemos desanimar al aficionado
cuya gran ilusión sea el tener un "tiburoncillo" en su
hogar, pero sí que pretendemos concienciarle de las dificultades
que conlleva el mantenimiento de estos animales, y sobre todo,
que no se trata de peces con los que en modo alguno se pueda
escatimar el enorme volumen de agua que precisan.
Hechas
estas aclaraciones, pasamos a detallar el cuidado de los pequeños
escualos en general, y por último, citamos las especies
que hemos seleccionado.
Mantenimiento
Hábitat:
Como
se trata de que tengan el máximo espacio posible para
nadar, no hace falta decorar en exceso el tanque ni que tenga
rocas innecesarias. Cuantos menos adornos, mejor. Algunos ejemplares
sí pueden agradecer una cueva o grieta de moderadas dimensiones
en la que refugiarse si se asustan. Sustrato de arena o gravilla.
Tamaño:
No
nos cansamos de repetir que un tanque de 2,5 metros como mínimo.
Alimentación:
La
dieta debe ser equilibrada y hay que suministrarles pulpos,
calamares, moluscos bivalvos (berberechos, almejas, mejillones),
crustáceos (quisquillas, camarones, gambas, langostinos)
y por supuesto pescado fresco troceado. Se deben alimentar
todos los días. Hay que señalar que jamás
se deben de alimentar a mano, pues en un rápido movimiento,
incluso un tiburón de muy pequeño tamaño
puede hacernos una herida grave o, al menos, seria. Hay que
usar, pues, unas pinzas de plástico.
pH:
de 8,1 a 8,3.
Temperatura:
24 a 26º C.
Amoníaco
y Nitritos: Cero.
Nitratos:
Hasta 25 ppm como valor máximo.
Gravedad
Específica: de 1021 a 1026.
Limpieza:
Es importante una buena filtración biológica,
mecánica y química.
Es
de desear una buena espumación proteica con un gran reactor
de flotación (O espumador proteico). Se debe cambiar
un 10 % del agua del tanque semanalmente, con agua preparada
con sales de la mejor calidad.
Para extraer detritus del fondo, recolocar decoración
que se haya caído,
limpiar los cristales en zonas a las que no llegue el imán
limpiador,etc.
Se
debería usar una pantalla para aislar al tiburón
de la zona del tanque
donde se esté realizando el trabajo en cuestión.
Nunca debe suponer uno
que está totalmente seguro metiendo las manos donde hay
un escualo.
Iluminación: La justa para admirar a nuestro pez; casi todos los tiburones agradecerán una luz débil.
Calefacción: Es interesante que esté aislada del radio de acción del animal, o incluso que vaya por debajo del sustrato.
Compatibilidades: Sólo podemos tener un tiburón con peces rápidos, fuertes y de buen tamaño. Resulta difícil citar ejemplos concretos, aunque hay quien ha mantenido junto a escualos a escatófagos (Scatophagus sp.), monodáctilos (Monodactylus sp.), peces ángel (familia Pomacéntridos), meros (familia Serránidos), peces león (familia Escorpénidos) y otros tiburones con éxito.
Creemos
casi innecesario decir que los tiburones son totalmente incompatibles
con la noción de “acuario de arrecife de coral”.
Enfermedades: Son muy resistentes a las enfermedades, y si tienen
alguna no suelen necesitar tratamientos específicos.
Es importante señalar que no toleran medicamentos a base
de cobre.
Especies
adecuadas al acuario casero
Esciliorrínidos
o “Tiburones gato”:
Tiburón
gato moteado, (Chiloscyllium punctatum) 1 metro de longitud máxima. Vive en fondos coralinos de poca profundidad del Indopacífico.
Los ejemplares inmaduros tienen una hermosa librea con franjas,
que luego pierden al hacerse adultos. Es uno de los peces más
buscados para la acuariofilia.

| Chiloscyllium punctatum inmaduro. |

| Tiburon gato moteado (Chiloscyllium punctatum). |
(Chiloscllium
plagioseum = plagiosum). 1 metro de longitud total. Vive en el Indopacífico, y es un bonito tiburón muy apreciado
en la acuariofilia. Con unas buenas condiciones, se adapta perfectamente
a la vida en un tanque. Se alimenta de moluscos, crustáceos
y peces que halla dormidos.
Pintarroja
de lunares, (Asymbolus analis). Hasta 90 cm. Costas de Australia.
Elegantemente manchada y de costumbres nocturnas.
Pintarroja
de Tasmania, (Asymbolus vincenti). Hasta 60 cm. Costas de Australia suroccidental. De silueta muy
alargada, es un bello animal.
Tiburón
globo, (Cephaloscyllium ventriosum). Hasta 1 metro. Pacífico oriental. Librea ocelada. Es un curioso
animal, con grandes habilidades miméticas y con la facultad
de poderse hinchar de agua para quedarse anclada en su refugio
si se siente amenazado.
Pintarroja
coralina, (Atelomycterus marmoratus). Hasta 70 cm. Indopacífico. Elegante librea maculada.
De costumbres nocturnas.

Vídeo
de un tiburón, en un arrecife del Estrecho de
Lembeh, Indonesia.
Pintarroja Coralina (Atelomycterus marmoratus). |
Alitán
viperino (Haploblepharus edwardsii). Hasta 60 cm. Sur de África. Debe su nombre al parecido
de su aspecto con la temible víbora sopladora ( Bitis
arietans ). Hermoso animal.
Alitán
pardo (Haploblepharus fuscus). Hasta 60 cm. También sudafricano y similar al anterior,
aunque de color marrón uniforme. A los escualos del género
Haploblepharus se les llama “escualos tímidos”, porque se tapan los ojos con la cola, si se les saca del agua.
Pintarroja
leopardo (Poroderma africanum). Hasta 75 cm. Sudáfrica. Hermosa librea similar a la del
felino que le da nombre. Es frecuentemente mantenida
en acuarios con éxito.
Pintarroja
(Scyliorhinus canícula). Hasta 1 metro. Muy conocida en nuestras costas. Algo menor que el
Alitán (Scyliorhinus stellaris), es mantenido con frecuencia
en acuarios públicos y privados durante años.


Alitán
mallero (Scyliorhinus retifer). Hasta 50 cm. Atlántico noroccidental. Hermosa librea
muy característica.
Alitán
nubarrado (Scyliorhinus torazane). Hasta 50 cm. De Japón a Filipinas. Bella librea con motas
blancas. Ha vivido hasta 12 años en un tanque.
Hemiscílidos
o Pintarrojas colilargas :
Tiburón
jarretera (Hemiscyllium ocellatum). 1 metro de longitud máxima. En el Pacífico suroccidental.
De hermosa librea, el adulto presenta un enorme ocelo
sobre las aletas pectorales que permite su rápida identificación.
Es un simpático animal que se alimenta de invertebrados.
Pintarroja
colilarga moteada (Hemiscyllium freycineti). Hasta 72 cm. de longitud. Indopacífico. Bella librea con
manchas hexagonales. Tiene un gracioso “caminar “
sobre el fondo con sus aletas pectorales.
Pintarroja
colilarga encapuchada ( Hemiscyllium strahani). Hasta 80 cm. Indopacífico. Bonita librea ocelada y mancha
cefálica en algunos
ejemplares, a modo de “capucha”.
Heterodóntidos
o “ Tiburones Port Jackson” :

Dormilón
búfalo (Heterodontus mexicanus). 70 cm. de longitud máxima. Vive en el Pacífico oriental,
del Mar de Cortés a Perú. No es muy bonito, ya
que su librea carece de ornamentaciones características.
Eso sí: tiene unas blancas espinas prominentes delante
de cada aleta dorsal. Come cangrejos y peces óseos de
fondo.
Dormilón
de las Galápagos (Heterodontus quoyi). Unos 60 cm. de longitud máxima. Vive en las costas peruanas
y de las galápagos. Es poco activo y su librea incluye
ocelos por todo el cuerpo. Es de costumbres nocturnas, y come
crustáceos bentónicos.
Tiburón
acebrado (Heterodontus zebra). Hermoso escualo que llega a 1 metro de longitud total. Vive en el Pacífico
tropical, desde Japón hasta Australia. El insólito
desarrollo de sus aletas dorsales, su relativamente adecuado
tamaño y su vistosa librea de franjas rojas sobre un
fondo más claro, hacen de él uno de los más
aptos candidatos para nuestros tanques. Se adapta perfectamente
al cautiverio (su pariente, de más tamaño y por
tanto no incluido en esta relación, Heterodontus japonicus, incluso
se reproduce regularmente en cautividad). Se alimenta sobre
todo de equinodermos.
Parascílidos
o Falsas pintarrojas:
Falsa
pintarroja rojiza (Parascyllium ferrugineum). Hasta 80 cm. Vive en aguas templadas del sur de Australia.
Es un elegante escualo con una librea ocelada. De día
vive en grietas, pero es muy activo durante la noche. Come pequeños
crustáceos bentónicos.
Falsa
pintarroja de gargantilla (Parascyllium variolatum). Hasta 90 cm. máximo. Vive al sureste de Australia. Tiene
un “collar” oscuro manchado de blanco y su librea
también es ocelada. Se le ve raramente en libertad.
Orectolóbidos o "tiburones alfombra":
Alfombra
Zapatero (Sutorectus tentaculatus). Hasta 1 metro de longitud máxima. Es un escualo de diseño
original, con tubérculos térmicos, boca anteroterminal
y lóbulos térmicos en el hocico. Su librea incluye
una compleja ornamentación, con dibujos laberintiformes,
franjas y manchas. Come moluscos y pequeños peces. ¡Ojo,
puede infligir graves mordeduras!
Braquelúridos
o Tiburones ciegos:
Tiburón
ciego gris (Brachaelurus colcloughi). Hasta 60 cm. de longitud. Vive frente a las costas de Queensland.
Activo de noche. Cosa curiosa, puede sobrevivir hasta casi 20
horas fuera del agua.
Alberto Ortiz
Biólogo, acuariófilo y submarinista
Fotos y vídeo Dani de Granada, Alfredo Fernández Santos, Luty Jorge las Heras, Jaumeso, Héctor E. Cordero (Doc35), Edu O.
1024 © Dr. Pez 2005 Jesús Salas y Carlos Garrido, España.
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