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Grupo
de Pseudanthias squamipinnis en un arrecife del Mar Rojo. Islas Brothers
(Egipto sur).Foto: Ana-R
Cuando buceas por esos arrecifes tropicales, rápidamente te das cuenta de un
detalle palpable. La biodiversidad es abrumadora, sí… pero hay básicamente dos
especies que me han llamado la atención por su presencia tan persistente y su
mayoría absoluta, tan absoluta sobre el resto de animales que conforman la
compleja sociedad del arrecife.
Incluso compañeros no buzos y con escasos (nulos) conocimientos sobre
acuariofilia han conseguido fijar los nombres científicos de estos animales tan
comunes en los mares cálidos. Uno es el
Odonus niger. Un porcentaje muy alto de arrecifes tropicales cuentan con
una enorme nube de pequeños peces ballesta azules sobrevolando los corales, ya
sean estos duros, blandos o inexistentes.

Grandes grupos de Odonus
Níger en los arrecifes de las Islas Maldivas.
Video: Dani de Granada.
* Si
tienes problemas con la visualización de los videos, descarga los codec de:

El
otro animal que satura las azules aguas arrecifales es el anthias. Un tipo de
mero enano que, al contrario que sus hermanos mayores que se han adaptado a la
territorialidad y la vida solitaria, han aprendido a vivir en el arrecife en
grandes grupos, hasta límites insospechados. La viva imagen de mares, como el
Mar Rojo, es una bandada de Pseudanthias squamipinnis capturando plancton
contracorriente, al lado de una colonia de coral. De la misma manera ocurre en
los arrecifes del Índico y del Indopacífico. Sin duda, el anthias es tan común
en los mares tropicales, como lo es el guppy en los acuarios de los aficionados
noveles.
Sin
embargo y a pesar de su enorme belleza, el anthias es un pez que nos suele
provocar un fracaso tras otro en su mantenimiento en nuestros acuarios. Lo
compramos bonito, lustroso, pero en pocos meses el animal decae hasta caer en
una muerte anunciada.
En
este artículo vamos a hablar de las distintas especies de anthias tropicales que
podemos mantener en acuarios; de la dificultad de su alimentación, y de las
pautas a seguir para intentar que mantengamos, en nuestra casa, esa maravilla de
color naranja que hemos visto en los documentales.
Taxonomía.
-Orden:
Perciformes.
-Suborden: Percoidei.
- Familia: Serranidae.
- Subfamilia: Anthiinae.
Pertenecen a la misma
familia que los Meros (serránidos). En el Mediterráneo, hay algunas especies
similares, siendo la más parecida Anthias anthias, conocido como “tres
colas”, muy similar al Pseudanthias squamipinnis en cuanto a forma,
siendo más grande y con las aletas más alagadas. La coloración del Anthias
mediterráneo es rosada, aunque también es un pez muy bonito. Vive a mayor
profundidad que los congéneres tropicales.
La familia comprende unas
70 especies ampliamente distribuidas por los mares tropicales y subtropicales.
Algunas especies son espectaculares y todas tienen exigencias muy similares y
una forma de vida parecida. En los comercios del ramo pueden aparecer,
ocasionalmente, especies menos comunes. Sin embargo, las especies más
solicitadas por los aficionados prácticamente se reducen a tres:
Pseudanthias squamipinnis,
Pseudanthias tuka y Pseudanthias pleurotaenia.
Pseudanthias squamipinnis:
Probablemente sea la especie de la familia más común en los arrecifes de coral.
Ampliamente distribuido, es especialmente abundante en el Mar Rojo, Maldivas y
los arrecifes del Indopacífico oriental y central. La hembra tiene un intenso
color naranja uniforme hasta amarillo, con dos franjas moradas debajo del ojo.
El macho tiene las aletas más alargadas, incluyendo un filamento en la única
dorsal y posee una coloración tirando hacia el rosa con algunos lunares de color
morado en las aletas pectorales. Existen numerosas variantes de esta especie
dependiendo de su lugar de procedencia.

Pseudanthias
squamipinnis
hembra.
Foto: Lyn_Suiza.

Macho de
Pseudanthias squamipinnis.
Foto: Isidro Cuallado.

Tres machos de Pseudanthias
squamipinnis.
Foto: Cronos.
Ficha del Pseudanthias squamipinnis en el Atlas de Dr.Pez.
Pseudanthias tuka:
El color base es morado intenso. El macho tiene un color morado uniforme muy
bonito, y una línea muy estilizada. La hembra es similar, pero con una banda
amarilla que recorre desde la cabeza hasta la aleta caudal. La boca es alargada
y acabada en un pico respingón muy característico. Anteriormente, era conocida
como Mirolabrichthys tuka. La más pequeña de estas tres especies es la
más tímida y delicada. Muy abundante en determinadas zonas, es escaso en otras.
Normalmente, no se mezclan en el mismo territorio con otras especies de anthias.
En las Islas Togian (Sulawesi Central, Indonesia) son especialmente numerosos.

Macho de Pseudanthias
tuka.
Foto: Edu O.
Ficha del Pseudanthias tuka en el Atlas de Dr.Pez
Pseudanthias pleurotaenia:
Esta especie vive a mayor profundidad que las anteriores y forma grupos menos
numerosos. Su tamaño es algo mayor. El macho tiene en el costado una gran mancha
cuadrada característica de un color más claro. A pesar de no tener una
constitución tan delicada como las otras dos especies, es un animal muy bonito y
resistente que llega a los comercios de vez en cuando.

Macho de Pseudanthias
pleurotaenia en Bunaken (Indonesia).
Foto: Dani de Granada.

Hembra de Pseudanthias
pleurotaenia en el acuario de Mónaco.
Foto: Edu O.
Ficha del Pseudanthias pleurotaenia en el Atlas de Dr.Pez
La
vida de los anthias en el arrecife:
Estos
peces viven en grupos inmensos; cada gran grupo está formado por harenes, donde
un macho lidera un grupo más o menos grande de hembras. Cada harén ocupa un
territorio cercano a una colonia de coral y no se alejan demasiado de ella; lo
suficiente como para salir a la corriente paralela al arrecife en busca de
comida. Y cuando se mueven, siempre lo hacen en grupo, para poder despistar a
los posibles depredadores huyendo sincronizados en caso de peligro.
Grupos de anthias es las
Islas Maldivas.
Video: Dani de Granada.
* Si
tienes problemas con la visualización de los videos, descarga los codec de:

Viven
desde la superficie hasta los treinta metros de profundidad, cota a partir de la
cual su número se ve claramente reducido. Buscan la corriente entrante, por lo
que casi no viven en lagunas, ni lugares de aguas demasiado quietas. El borde
superior del arrecife es el lugar donde se concentran en mayor numero, asomados
al azul y nadando a contracorriente, capturando todo lo que pasa por delante de
su boca.
Algunas especies son más solitarias que otras, pero el sistema de harenes se
mantiene en todas ellas.
Es un
pez muy activo que inicia su actividad desde la mañana hasta el atardecer,
momento en el que todo el grupo desaparece entre los agujeros de su territorio
para pasar la noche.

Anthias en Millepora
alcicornis. Mar Rojo.
Foto: Lyn Suiza
Viven
asociados tanto a corales duros como blandos, gorgonias y coral negro:
Acropora, Millepora alcicornis, Anthipathes, dendronephtya, etc... son
algunos ejemplos de corales típicamente “colonizados” por grupos de anthias.
Normalmente, no comparten el coral con otras colonias como Dascyllus o
damiselas.
Son
hermafroditas protogénicos: Durante su etapa
juvenil comienzan siendo hembras. Cuando un macho desaparece, o la densidad de
hembras es demasiado elevada, algunos ejemplares se convierten en machos en una
etapa, más o menos larga de tiempo. Algunos ejemplares difíciles de clasificar
no son más que hembras que están en plena etapa de conversión a machos.
Pseudanthias pleurotaenia
cambiando de hembra a macho.
Foto: Ana-R.
Su reproducción es
pelágica: ponen en aguas abiertas y los huevos eclosionan en mar abierto, no
prestando los padres atención a los huevos. Las larvas nadan a la deriva o se
fijan en los corales hasta que pueden nadar, momento en el que buscan un grupo y
se acomodan con ellos.
Los anthias en el acuario:
Son
animales resistentes y vivaces, con un carácter muy pasivo hacia otras especies,
siendo además respetadas por el resto de compañeros de arrecife.
Son
peces de grupo, por lo que debemos mantener al menos 3 o 4 hembras y un solo
macho. Si metemos dos machos, aunque durante la aclimatación no haya problemas,
al tiempo empezarán las rencillas. En la naturaleza no existe ese problema, pero
el tamaño limitado de un acuario no asegura una buena convivencia entre machos.
Su
timidez nos obliga a colocar una decoración con numerosos escondrijos, ya que
son animales tímidos. Una fuerte corriente y espacio para nadar es aún más
necesario, ya que estos peces viven toda su vida dando la cara a la corriente a
la espera de presas.
Los
parámetros del agua deben de ser los mejores posibles en un entorno de arrecife;
son totalmente compatibles con todos los animales de arrecife que no quepan en
su boca, pero la calidad de agua debe de ser buena también.
En el
acuario hacen uso de las gambas limpiadoras para ser desparasitados, sobre todo
a su llegada a nuestro sistema desde su lugar de procedencia.

Pseudanthias squamipinnis siendo limpiado por
Lysmata.
Foto: Dani de Granada.
Entonces… ¿son peces
“fáciles”?
Sin embargo, no todo son
lindezas en estos animales. Hay un hándicap difícilmente superable: su
alimentación.
Precisamente por su forma
de vida, que la pasan entera a contracorriente y comiendo todo el día, son
animales que necesitan comer continuamente. Un mínimo de tres veces al día,
aunque lo ideal sería pequeñas cantidades continuamente. Su estómago, adaptado a
esta forma de vida, no acepta grandes cantidades de comida de una sola vez,
quedándose saciados con poca cantidad, pero necesitando más alimentación en unas
cuantas horas.
Además, no aceptan el
alimento seco. Congelado y vivo comen casi cualquier cosa: mysis, papilla de
pequeño tamaño, daphnias, artemia, placton, gamba… pero se niegan en rotundo a
“tragar” cualquier tipo de escamas o gránulos. Es extremadamente difícil
hacerlos comer piensos comerciales. Los prueban... pero no cuela.
Esto, en la acuariofilia
de arrecife nos genera un serio problema: por un lado, la excesiva dedicación a
su alimentación diaria, pero además, el tipo de alimento que necesitan
(congelado) genera gran cantidad de fosfatos en el agua que pueda quedar
disuelta y en esa cantidad de alimento, lo que hará peligrar nuestra calidad de
agua.
Para colmo de males, su
forma de comer es característica: se ponen a contracorriente a “esperar” a que
llegue. Son comedores muy rápidos, pero no pueden competir con otros peces más
confiados, que llegan a comer de la mano. Además, para que los anthias estén
sanos, la cantidad de alimento suficiente será excesiva para
otros, como payasos y damiselas, que comerán hasta la saciedad.
El único alimento seco del
que tenemos constancia que comen es el Cyclop-eeze, una especie de plancton rojo
seco, cuyo pequeño tamaño puede dejar demasiados restos. Aunque el hecho de que
lo coman dice mucho a su favor. Mi opinión es que con sólo este alimento no es
suficiente para el mantenimiento de los anthias durante mucho tiempo.

El único alimento seco que
los anthias comen es Cyclop-eeze.
Por lo tanto, para
alimentar a los anthias, debemos extremar la dedicación y la variedad. En caso
contrario y si nos olvidamos de ellos durante unos pocos días, el animal
adelgaza rápidamente y ya no es posible recuperarlos: una vez un anthias entra
en proceso de degradación, volver a engordarlos es tarea imposible.
Nota del autor: La
experiencia de los usuarios es crucial, no dudéis en comentar cualquier
posibilidad de alimentación de vuestros anthias.

Anthias recién llegado a un
acuario pero con síntomas de desnutrición.
Así
pues, es conveniente inventar algún sistema de alimentación continua con
alimento vivo o congelado, siempre teniendo en cuenta que si mantenemos otros
animales muy comilones como Dascyllus o payasos, lo único que obtendremos
serán unos Amphiprion muy gordinflones y unos
anthias raquíticos.
Un
sistema posible sería una cuba de artemia viva o congelada, moviéndose con una
bomba, impulsada al acuario por una bomba peristáltica que se acciona cada X
tiempo. Con este sencillo sistema, podemos echar en la cuba la cantidad de
comida para unos días y solo debemos reponerla. Pero este sistema no nos asegura
que nuestros anthias coman, solo sabremos que estamos añadiendo una cantidad de
comida continua al acuario.
Así
pues, podemos definir una serie de normas para su adquisición y mantenimiento:
-
Disponer de animales lustrosos, de lomo redondeado y donde la cabeza no esté
hundida. Con colores vivos y estomago lleno.
-
Disponer de 1 macho y varias hembras.
-
Saber que dispondremos tanto de la comida necesaria, como del tiempo
suficiente para darles de comer, varias veces al día.
-
Cambios de agua necesarios, para eliminar el exceso de nutrientes debido a la
gran cantidad de comida.
-
Compañeros de acuario no excesivamente osados, mejor con peces más tímidos y
menos competitivos.
-
Cantidad de espacio para nadar y muchísimos escondrijos pequeños.
Con
estas premisas, aún no se nos asegura el éxito a largo plazo. Sólo con nuestra
constancia y dedicación conseguiremos mantenerlos tan sanos, activos y
coloridos, como los ejemplares que podéis ver en el video.
Foto: Jorge las Heras.
Texto:
Dani de Granada.
Videos:
Dani de Granada.
Fotos:
Dani de Granada,
Cronos, Ana-R,
Lyn_Suiza,
Isidro Cuallado,
Edu o.,
Jorge las Heras,
Tomás López
Gálvez,
Jaletas.
Bibliografía y Links recomendados:
Para
saber más sobre su taxonomía:
www.fishbase.org
Anthony
Calfo: Anthiinae, the Fancy basses
http://www.reefkeeping.com/issues/2005-04/ac/index.php
Atlas
Dr.Pez: Familia Serraniidae
http://atlas.drpez.org/album07
Página de taxonomía de Isidro Cuallado:
http://www.cuallado.org/esp/ciencia/taxon/default.htm?Animalia&Craniata&
Actinopterygii&Perciformes&Serranidae&Pseudanthias&huchtii
Página de Cronos:
http://imagelog.goto20.com/fotosub
Página de fotos de Lyn_Suiza:
http://www.afotos.net/fotos/asp/albunes.asp?idusuario=105
Página de Ana-R:
http://www.fotonatura.org/galerias/galeria.php?id_galeria=4711
Gracias a los compañeros de forobuceo.com (Cronos,
Ana-R, Isidro Cuallado, Lyn_Suiza, Tomás López Gálvez y Jaletas); por la cesión de sus magnificas fotos para
este artículo.
1024 © Dr. Pez 2005-2006 Jesús Salas y Carlos Garrido, España.
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