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Los errores más comunes parte III.
Después de un breve receso, continúo con la serie de los errores más comunes.
El sustrato .
Bueno, ya tenemos el tanque de la forma y en el lugar adecuado, el agua y la sal de la mejor calidad que se puede conseguir, lo siguiente es el sustrato,… o la ausencia de él.
No voy a entrar aquí en detalles acerca de lo que es una cama de arena, el método Berlín, el Jaubert o plenum, etc. Existen en el foro, así como en otros foros, largas discusiones acerca de qué es cada cosa, sus ventajas y desventajas. Lo que sí les voy a comentar es que:
Desde mi particular punto de vista, el poner sustrato incrementa la estética del acuario, les da a muchos bichos mayor seguridad y en el caso de las camas de arena profundas bien instaladas, actúa como filtro biológico. Así pues, yo recomiendo poner sustrato en el tanque.
Si bien recomiendo poner sustrato, no recomiendo poner lo primero que nos encontramos en la tienda de mascotas. Por ejemplo, no recomiendo poner cuentecitas de vidrio de su color favorito (a la “Finding Nemo”). La razón práctica además de la estética es que las cuentas de vidrio no poseen el grosor adecuado, permiten la acumulación de porquería en el fondo que o se sifonea a menudo o nos manda los nitratos y otras cosas para arriba.
No recomiendo tampoco que pongan piedritas de colores por la misma razón, además de que se corre el riesgo de que la sal y el pH del agua nos den una sorpresa al reaccionar con el colorante de la piedra, o con el material del que estén hechas.
Piedras y gravilla naturales que hayan colectado en alguna de sus excursiones tampoco son buena opción, a menos que conozcan su composición y que, como mencioné arriba, estén dispuestos a sifonear el fondo de su tanque a menudo. Muchas de las piedras que nos llaman la atención contienen compuestos metálicos que pueden intoxicar fácilmente a los peces e invertebrados que queremos mantener. Al igual que con las piedritas de colores, es probable también que reaccionen con la sal al pH de la pecera o bien con alguno de los aditivos que probablemente vamos a usar.

Figura 1: Las piedritas de colores estaban bien de recién casados pero,¿no es hora de conseguir algunos muebles de adeveras? (Tomado de: Today's Cartoon by Randy Glasbergen", incluido con permiso especial. Si quieren ver muchos mas dibujos, por favor visiten el sitio de Randy @ www.glasbergen.com)
Recuerden, además, que muchos bichos, tanto microscópicos como macroscópicos, usan la piedra para pegarse a ella o para “masticarla” en busca de comida, con lo que el riesgo de intoxicación debido a estas actividades se incrementa.
Llegamos a la famosa grava de coral que a muchos les han vendido para empezar con su tanque. La grava de coral tiene en principio la composición adecuada, así que el problema no es por ahí. El problema surge, en primer lugar, por el tamaño de la grava que se vende, que, al igual que para con las opciones mencionadas anteriormente, es demasiado grande, permitiendo la acumulación de detritus que si no se remueven favorecen el desarrollo de las algas y alteran la calidad del agua. Remoción de detritus implica meter mano en el tanque a menudo para hacerlo, evento que estresa a los animales. Implica también cambios de agua asociados, lo que trae a su vez gastos extra en sal y la necesidad de establecer una rutina adecuada para preparar sal y hacer el cambio de agua (ver artículos anteriores). Otro de los inconvenientes de la grava de coral es que, al menos en México, la colectan de zonas con arena silícea, lo cual provoca un incremento de silicatos en la pecera y que las diatomeas tapicen todo en el tanque. Finalmente, la famosa consideración ecológica. Si es de verdad grava de coral, es muy probable que algún coral haya muerto para poder tener los trocitos que nos están vendiendo ¿cierto?
Así pues, el sustrato que recomiendo en caso de que quieran poner sustrato en su tanque es la arena de tipo calcáreo, no la arena silícea. Si bien la arena silícea no se va “disolver” en nuestra pecera, si va a favorecer a las diatomeas, es más obscura que la calcárea y no puede ayudar en casos de emergencia con bajadas de pH.
Si deciden poner arena calcárea, usen arena con un grano no mayor de 2 mm de diámetro, Ron Shimek menciona que el óptimo debe ser 0.125 mm . La razón es que ése es el tamaño ideal para que los microbios colonicen la arena, no es demasiado grande como para acumular desechos, ni tan pequeña como para crear una tormenta perpetua en el tanque y en el caso de las camas profundas, permitirá que se formen las zonas anaeróbicas para desnitrificación.
Ahora bien, con el tamaño adecuado de arena se tienen generalmente dos opciones, o se deja sólo una capa delgada para fines estéticos, o se crea una cama de arena profunda. Puntos intermedios casi siempre dan dolores de cabeza porque no es tan profunda como para hacer desnitrificación, pero sí lo suficientemente gruesa para que mucha gente no remueva detritos y estos se vayan acumulando poco a poco.
Si van a poner una capa delgada, están en toda la libertad de sifonear conforme sea necesario para remover toda la comida, procesada y sin procesar, que eventualmente acaba en el fondo. Si van a poner una cama de arena profunda como se debe, yo recomiendo no sifonear porque al hacerlo rompen la estratificación que debe existir en la cama para que las bacterias hagan su trabajo. Salvo que tengan precisión de cirujano (médico, no el pez) y pudieran tomar los detritus sin perturbar la cama profunda, les recomiendo que se consigan cuanto bichito puedan para que mantenga su cama de arena activa.
Si les han implantado el miedo a poner una cama de arena profunda en el tanque principal “ porque se colapsan ”, pero están convencidos de las bondades de tener una, tienen las alternativas de ponerla, no en el tanque principal, sino en el refugio o bien de manera “remota.” Así, no viven con el pánico de qué pasará si se “colapsa” en el tanque principal y disfrutan de la desnitrificación que hacen las incansables bacterias, además de los bichillos que se producen en ella y sirven de botana a algunos organismos en el tanque principal. El tanque principal lo mantienen con una capa delgada de arena que cubre el vidrio, y que pueden sifonear cuanto sea necesario, mientras que el trabajo se hace en otro lado.
Una vez más, si van a poner una cama delgada de arena hay que sifonearla, si van a poner una cama profunda ya sea en el tanque principal o remota o en el refugio ¡dejenla en paz!
Algo muy importante que hasta ahora no he mencionado: no existe roca viva, ni otro sustrato que dé tanto espacio a las bacterias que conforman el filtro biológico para colonizar y hacer su trabajo. Así pues, una cama de arena bien establecida es el mejor desnitrificador que podrán conseguir y el éxito o fracaso de su tanque podría depender de su función. La cama de arena, no solo serviría para darle buena vista al acuario, guarida a algunos organismos y un sustrato al cual adherirse a algunos invertebrados, sino que es la parte vital en el procesamiento de compuestos nitrogenados que van a condicionar la calidad de nuestra agua y la calidad de vida de todo lo que se encuentre en el tanque, dicho en otras palabras la cama de arena es o puede ser el filtro biologico principal en su acuario.

Figura 2: Trabajo por agua limpia. © T.McCracken.http://www.pioneer.net/~mchumor
¿Qué hay con los tanques sin substrato? Ni arena, ni grava, nada. Pongamos algo en claro: que funcionar, funcionan. Hay gente que se siente mucho más a gusto con ellos porque puede remover detritus sin mayores complicaciones. De hecho, el método Berlín clásico considera tanques sin substrato, sólo con una buena cantidad de roca viva. Las únicas consideraciones además de las estéticas (a mí en lo particular no me gustan) podrían ser que algunos bichitos como las anémonas carpeta Stoichodactylia spp, las ceriantos Cerianthus spp , caracoles como los Nassarius , algunos gobios como los Phalaena , algunos lábridos, etc., requieren de la arena para sentirse a gusto, meterse a dormir, hallar comida, sentirse menos estresados, etc. Si logran que su bicho se adapte a esas condiciones, a lo mejor están del otro lado, si no, pues a lo mejor hay que prescindir del bicho en cuestión.
Hay quienes dejarán que el alga calcárea tapice el fondo del tanque, lo que le quita un poco la sensación de desnudez. Hay quienes ponen una placa de algún material plástico para reflejar más luz, que después es colonizado por las algas calcáreas J . Con o sin algas en el fondo, el tanque funciona siempre y cuando cuidemos otras cosas, en particular la carga biológica y la remoción de desechos, porque ahora todo el trabajo corresponde a la piedra viva.
Antes de comenzar con la piedra viva unas consideraciones finales: de un tanque con una cama de arena mal instalada, o un sustrato de composición y/o tamaño inadecuado, a un tanque sin sustrato, prefieran un tanque sin sustrato. Les va a dar muchos menos dolores de cabeza y quizá gasten un poco menos.
La roca (viva por favor).

Figura 3: Roca viva. Tomado de http://www.aquarticles.com
Ya tenemos arena (o no tenemos arena) en el fondo de la pecera, lo que sigue es completar la decoración y en muchos casos el filtro biológico con la roca. Aunque su acuario sea de “sólo peces,” no les vendría nada mal considerar el poner roca viva en él. En lugar de estar pensando en poner el barquito hundido para hacer burbujas, las columnas dóricas del templo de Poseidón, el tezontle con su hueco en medio, que sólo les va a liberar metales pesados después de un tiempo, el emplear roca viva en el tanque es una muy buena opción. La roca viva no sólo hará que su tanque se vea más natural y sus bichos se sientan más a gusto, sino que en algo les ayudará con la filtración biológica.
Para aquellos que instalaron su tanque sin arena viva y se están decantando por emplear el método Berlín, el usar roca viva es una necesidad inevitable ya que ella será, básicamente, el único filtro biológico que van a tener. Recuerden que, aunque llenen su acuario con roca viva, jamás podrán alcanzar una densidad bacteriana similar a la que obtendrían con los mismos kilos o el mismo volumen de arena viva. Si sólo hay roca en su pecera para hacer el filtrado biológico, se debe ser aún más precavido en el control de la carga del acuario y sus rutinas de mantenimiento. no existe ni cama de arena, ni roca viva que aguante la sobrepoblación y la sobrealimentación , así como tampoco existe ni cama de arena, ni piedra viva, ni refugio que aguante toda nuestra negligencia.
Si van a usar roca viva, busquen roca porosa, de formas caprichosas, liviana, cubierta de alga calcárea y quizá de algún otro tipo de alga. Mientras más dependa su filtro biológico de la roca, mayor es la cantidad de ella que van a necesitar, lo cual a veces impacta en el bolsillo. Otra vez, paciencia, no tienen que poner todo de una sola vez, recuerden que esto requiere tiempo. Sólo asegúrense de no meter todos los bichos que quieren mantener en su acuario de un golpe porque su filtro no va a poder con ellos y acuérdense que pueden hacer adiciones de roca en el futuro de ser necesario, siempre y cuando tengan algunas precauciones (ver abajo). Un comentario a mis paisanos, no usen roca del golfo , por favor. Para empezar, es muy compacta, muy pesada, casi siempre llega con muchos bichos indeseables, con muchos bichos muertos y sobretodo esta prohibida su extraccion .
Ya que tienen la roca en cantidad y calidad adecuada, viene la tarea de la distribución en el tanque. Sean creativos, no formen estructuras a lo Muro de Berlín o gran muralla China, recargadas ambas contra el fondo del tanque, ni tampoco estilo “la más chica va hasta arriba de la pila.” Deben de dejar espacios entre la roca que permitan la circulación eficiente del agua y el que los peces (¿van a tener peces?) tengan sitios para pasar, esconderse, reclamar su territorio, escapar del vecino, etc. En la creación de la estructura se pueden ayudar de muchísimas cosas como por ejemplo tubos de PVC, cinchos de plástico, hilo nylon, rejillas de plástico, etc. La roca la pueden partir, perforar, sujetar, amarrar, etc., consiguiendo muchas veces decoraciones interesantes como cuevas, salientes, cañones, etc. Algunos organismos agradecerán su creatividad al sentirse más a gusto a la sombra de una cueva, solos en el saliente, estando de cabeza en ése pedazo que sobresale de la estructura. Quizá también sea buena idea tener en cuenta que, una vez que se ha creado una estructura, moverla por cualquier motivo como llegada de un bicho nuevo, crecimiento de algún coral, emergencia, etc., es muy difícil y dejarlas exactamente como estaban aún más. Piensen bien cómo quieren que se vea su acuario, probablemente requerirán de cualquier manera algún reacomodo futuro, pero traten de que éste sea fácil y no una cirugía cerebral. En ése sentido, tal vez también sea una buena idea tener algo así como una “estructura base” y algunas rocas sueltas que pueden acomodarse según se necesite, o bien espacio libre, ya sea para poner más rocas si es necesario, o para poderse mover cuando se requiera.
No voy a hablar aquí del proceso de curación de la roca, por el que forzosamente tiene que pasar, ya sea en su tanque o en algún tanque ex-profeso. Lo que si les voy a recordar es que la roca debe de estar curada antes de meter cualquier bicho al tanque y que si van a hacer adiciones futuras de roca, no se les debe olvidar que debe estar curada antes de meter la pieza nueva. Más de uno ha provocado un desastre en un tanque que iba relativamente bien hasta que se le ocurrió meter una piedra nueva sin curar.
Recuerden también que, si en realidad es roca viva, va a traer muchos bichos sobre y dentro de ella. Algunos de esos bichos no son lo más recomendable para nuestro tanque. La lista incluye a los famosos camarones mantis, gusanos de fuego, aiptasias, cangrejos, etc. Antes de meter su roca curada al tanque, convendría que le dieran un vistazo a los huequitos que tiene para verificar que no viene algo molesto, en alguno de ellos. Muchos de estos bichos son extremadamente “escurridizos,” por lo que no los van a ver en esa primera revisión. Lo que yo siempre hago, antes de meter una roca nueva curada a la pecera, es colocarla en una cubeta y darle una pasada por agua dulce (2-3 minutos) para eliminar gusanos de fuego y también un baño en agua hipersalada (1.03 de densidad o más) igual, por unos dos minutos, con lo que los mantis salen disparados si es que había alguno. El tratamiento con agua hipersalada también hará salir camarones pistola, que yo considero no nocivos y por tanto pueden irse mareados por el choque al tanque, así como copépodos, anfípodos y demás “podos” que también pueden ser pescados con una red y enviados al tanque antes de que la sal los aniquile. Los puristas se espantan con estos tratamientos, pero les aseguro que se van a espantar más si después de haber colocado toda la roca y asegurar la estructura, la tienen que deshacer para sacar un huésped indeseable, justo de la roca “de hasta abajo”, cuando pudieron haberlo hecho desde el inicio. Si no les gusta la idea del agua hipersalada, pueden usar la variante con agua carbonatada (agua mineral “sin sabor” de esa para las cubatas como dicen por allá). Desgraciadamente, los cangrejos no salen con estos dos tratamientos, así que ahí no queda más que comprobar los huequitos y, quizá, poner trampas con carnada antes de armar toda la estructura.
Si todavía no se han convencido de usar roca viva, o el presupuesto está algo limitado, una opción podría ser usar algo de roca viva en combinación con roca base, o roca de “aragacreto.”
La roca base es roca que tiene composición calcárea, muchas veces es roca que fue viva, por lo que tiene la consistencia y composición adecuada, sólo le faltan los bichos, que en presencia de roca viva de buena calidad, eventualmente se pasarán para allá. Eso sí, el proceso no es rápido, mucho menos si se les ocurre tratar de hacerlo cuando ya hay otros bichos en el tanque (muy mala idea), pero eventualmente lo lograrán.
El aragacreto es una roca hecha a base de cemento-arena-grava que puede fabricarse y que tiene que ser “curada” para evitar que arruine el pH del agua. Hay algunos sitios en la Internet , como el de garf ( www.garf.org ) donde les muestran cómo hacerlo. Las desventajas del aragacreto son el tiempo de elaboración-curado, que la roca puede llegar a ser muy pesada dependiendo de la mezcla que usen y que definitivamente está más que muerta, por lo que volverla viva requiere tiempo, aún si la pusieran en la playa para que se poblase. Sus grandes ventajas son el precio y que pueden darle la forma que quieran.
Otra alternativa son algunos tipos de espuma que han sido empleados en algunos acuarios públicos para hacer los fondos de tanques grandes y que, eventualmente, se recubren de alga y se colonizan de bacterias. Tiene la ventaja de que es super liviana y la espuma también puede moldearse al gusto del cliente La desventaja es, una vez mas, que tomará tiempo antes de que se vuelva “vivo.” Si se van por esta alternativa, asegúrense por favor que la espuma que van a usar sea la correcta, que no va a reaccionar con el agua salada, ni les va a liberar nada que pueda matar a sus bichos con el paso del tiempo y con la acción de las bacterias en su interior.
Otros tipos de roca…¿hay algún otro?
;)
Creo que ahí paramos por esta ocasión.
Texto: Edgar Valencia
1024 © Dr.
Pez 2005-2006 Jesús Salas y Carlos Garrido, España.
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