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¡Qué no me entere yo
que ese pólipo pasa hambre! (Parte II)
Continuamos con la alimentación de los corales. Hasta ahora, hemos hablado del fitoplancton, refiriéndonos a él como alimento para corales. Sin embargo, las algas como Nannochloropsis sp. o Chlorella sp. , aunque son una fuente de ácidos grasos insaturados y de algunas vitaminas del grupo B, no son un buen alimento para los corales, ya que las paredes celulares son difíciles de digerir.
Por otro lado, como integrantes de zooplancton tenemos a los rotíferos, que por sí solos tampoco son un alimento de calidad para los corales, pero poseen un aparato masticador realmente potente (como veremos más adelante) y se alimentan de fitoplancton. Sabiendo esto, no es muy difícil llegar a una conclusión: hagamos que los rotíferos se coman el fitoplancton y después se los damos a los corales. Lógico.
Así pues, vamos a intentar dar unas directrices y recetas para el cultivo de rotífero a partir de cultivos o suspensiones de fitoplancton, ya sea vivo o liofilizado.
1. Phylum rotifera
Son microorganismos pluricelulares acuáticos, son depredadores filtradores y poseen un aparato rotatorio ciliado (de ahí su nombre), que al moverse provoca corrientes con las que atraen hacia si el alimento. Existen multitud de especies, tanto de agua dulce como de agua salada, cuyo estudio como bioindicadores de la calidad de las aguas es de gran interés.

Rotífero visto al microscopio (x400, campo claro) (Foto:Cuco Piera)
Desde la década de los años 60 del siglo XX se vienen empleando como alimento en acuicultura, aunque el más cultivado, con diferencia, es el Brachionus plicatilis , debido a una serie de características que lo hacen apropiado para este fin. A saber:
Alta velocidad de cultivo, duplicando su población en menos de un día en condiciones favorables.
Alta resistencia a las variaciones en las condiciones de cultivo, ya que soporta salinidades de 1 a 200mg /l, y además es euritermo, viviendo en un rango de temperaturas muy amplio, estando el óptimo entre 5 y 20 ºC .
Densidades de cultivo de más de 1400 rotíferos/ml.
Alimentación fácil y barata, ya que es un organismo polífago, que incluye en su alimentación algas unicelulares, levaduras y bacterias, siempre que no superen las 15 micras de tamaño.
Pequeño tamaño, de 100 a 300 micras, adecuado para alimentar a aquellos organismos a los que los nauplios de artemia resultan demasiado grandes.
El ciclo reproductivo de Brachionus plicatilis consta de una fase sexual y otra asexual. Esto tiene su importancia a la hora de realizar el cultivo.

Rotífero visto al microscopio (x100, campo claro) (Foto: Cuco Piera)
2. Cultivo del Brachionus plicatilis.
2.1. Condiciones de cultivo del B. plicatilis .
Dados los rangos de temperatura y salinidad en los que se puede desarrollar el B. plicatilis su cultivo no presenta, en teoría, demasiada dificultad para el aficionado. No es necesario el uso de calentadores ni tampoco es necesario un sistema de iluminación. Ni siquiera un control estricto de la salinidad, aunque es conveniente que sea lo más parecida a la del acuario, ya que así la alimentación directa de los corales no supondrá un choque osmótico para ellos.
2.2. La alimentación.
En cuanto a su alimentación, durante los años 60 y 70 se realizaron diversos estudios, en Japón fundamentalmente, en los que se emplearon diversas fuentes de alimento, entre las que se encontraban algas unicelulares, como Chlorella , y levaduras como Saccharomyces cerevisiae. Aunque la levadura resultó ser un alimento muy adecuado para el cultivo de rotíferos, obteniéndose densidades de cultivo de más de 100 rotíferos/ml, al estudiar el valor nutricional de estos, se comprobó que presentaban un déficit en ácidos grasos insaturados. Alimentándolos con algas unicelulares no se consigue densidades tan altas, pero el valor nutritivo de los rotíferos así cultivados es mayor.
La mejor técnica consiste en conseguir altas densidades de rotífero alimentándolos durante 3 -4 días con levadura, para después alimentarlos durante 6 -12 horas con alga. Éste es el periodo de tiempo entre la fase de latencia y la fase exponencial del crecimiento del cultivo. Si repasamos lo dicho en la primera parte del artículo, en la que se hablaba de las fases del crecimiento de un cultivo de microorganismos, veremos que éste es el momento de mayor crecimiento de la población, con lo que nos aseguramos que los nutrientes extra lleguen a los rotíferos con los que alimentaremos después nuestros invertebrados.
A efectos prácticos del cultivo casero, quizá sea demasiada complicación el tener que mantener un cultivo de levadura, sobre todo si que quiere tener una producción continua de rotífero. Su alimentación se simplifica tremendamente si se usa alga liofilizada, fácil de encontrar en el mercado, de manera que el único cultivo que se ha de mantener es el del propio rotífero.
La preparación de una suspensión de alga liofilizada se puede realizar fácilmente con una batidora casera.(Foto: Joan Xavier)
2.3. Las técnicas.
Las técnicas del cultivo casero en continuo, son básicamente las mismas de las que se habló en la primera parte, es decir, mantener al menos dos tanques de cultivo, uno en el que la densidad de rotífero alcanza el máximo, y otro que se inocula con el anterior, de manera que siempre se tenga uno de ellos en el máximo de producción. Los cultivos de B. plicatilis entran en fase estacionaria a partir de día 10 o 12 del inicio del cultivo, por lo que no deberíamos alargar más de este tiempo el uso de un cultivo determinado y calcular la siembra de los tanques teniendo en cuenta esto, que la fase exponencial de su crecimiento está entre el cuarto y el decimosegundo día de cultivo.
Uno de los dispositivos caseros apropiados para el cultivo de rotífero. Con el cultivo de uno de los tanques se siembra el otro para conseguir tener siempre un cultivo en la fase exponencial. (Foto: Joan Xavier)
Otro dispositivo, con tres tanques de cultivo. (Foto: Mfern)
3. La cosecha.
En cuanto a las técnicas de extracción del los rotíferos, hay dos fundamentalmente, el sifonado y la extracción de la capa superior. Lo primero no necesita demasiada explicación: se toma directamente el caldo de cultivo y se obtiene una muestra con la misma concentración de rotíferos del cultivo. La otra técnica consiste en agitar el tanque de cultivo y, una hora después, recoger la capa superficial, en la que se habrán concentrado el 10% del total de los rotíferos del cultivo, lo que supone una importante concentración.

Sifón para la extración del cultivo. (Foto: Joan Xavier)
Rotíferos en el acuario. (Foto: Mfern)
Bibliografía.
- Brock, Madigan, Martinko, Parker,”Biología de los
Microorganismos”, Ed. Prentice Hall International,
1998
- Coll, "Acuicultura Marina Animal", Ed. Mundi-prensa, 1991
Texto: Cuco
Piera
1024 © Dr.
Pez 2005-2006 Jesús Salas y Carlos Garrido, España.
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