|
|
|

Por Dani
de Granada

Ocho de la mañana. Islas Togian, en
Sulawesi Central, Indonesia. El único ruido que se oye
es el motor del barco de buceo, bordeando la costa de la isla
de Walea, donde el manglar cubre la isla hasta sólo tres metros
de la orilla. Alrededor, sólo agua de un azul intenso, alguna
barca de pescador muy rudimentaria y nueve buceadores españoles
aún adormilados.
Cualquier otro signo humano es impensable aquí. En toda la isla no hay más que
un par de poblados y un pequeño resort de buceo para un máximo de treinta
personas. Somos el primer grupo de españoles que visita la isla.
Por mi cabeza pasan
los tres días anteriores de viaje, cuatro vuelos para llegar aquí y uno de ellos
en avioneta que impresiona bastante, mas dos horas en cuatro por cuatro cruzando
la selva y dos horas más de barco, sin maletas (gracias a Iberia, esa desastrosa
compañía aérea) y vestidos con la misma ropa varios días, con el incómodo
equipo de alquiler (no hay nada como bucear con el tuyo). ¿Repetiría? Claro que
si. Todos los días de mi vida.
 |
|
 |
|
 |
|
 |
|
Un arrecife de corales duros
justo delante de la playa de Walea. |
|
El crecimiento de los corales es
espectacular. |
|
Banco de carángidos. No se separan nunca y te
dejan nadar entre ellos. |
|
El arrecife de Sachiko, en Bunaken, es una
nube de pequeños Odonus Níger. |
| |
 |
|
 |
|
 |
|
 |
|
Los bosques de acroporas sirven de refugio a
las especies. |
|
Tingki es un pequeño poblado de las islas
Togian. |
|
Estas esponjas miden más de dos metros. Walea. |
|
Vista de un arrecife no puerficial en Walea. |
Me despierta de mi
letargo Chen, el guía de buceo, un chaval indonesio de edad indeterminada que,
con su enorme sonrisa grita en una mezcla de italiano, inglés y bahasa
indonesio:
“¡Vamos, vamos a bucear...!".
“Aquí debajo hay una montaña
sumergida a unos 20 metros. Bajamos hasta los
30 metros de profundidad,
seguimos la corriente y mirando por la pared hacia abajo veremos tiburones,
atunes y peces napoleón. Si hay suerte veremos alguna manta raya gigante.
Después iremos subiendo poco a poco hasta la superficie, acabando la inmersión
en un jardín de corales duros de los mejores del mundo”.
“Ok, contamos hasta cuatro, y
todos al agua a la vez. Descendemos directamente porque hay corrientes en la
superficie”.
“Uno, dos, tres… cuatro!”
Para
un aficionado a la acuariofilia marina bucear en un arrecife de
coral es una sensación única. Mientras muchos buzos se empeñan
en limitarse a buscar peces de gran tamaño o especies raras y
proclives a la fotografía macro, como los nudibranquios, el
acuarista disfruta con cada centímetro cuadrado del arrecife,
sobre todo si sabe lo que esta viendo. La capacidad de albergar
vida en estos biotopos es brutal. Es como una gran ciudad, un
Nueva York en hora punta. Ríos de peces de todos los tamaños,
formas y colores se cruzan como si hubiera calles dibujadas en
el mar. Todos circulando en torno a esos edificios de colores
llamados corales que tardaron miles de años en llenar de color
estas asombrosas zonas submarinas.
Aunque tanto mi equipo
fotográfico como mis artes de fotosub son muy limitadas, en los siguientes
artículos vamos a intentar plasmar lo que un acuariófilo observa cuando bucea en
unos lugares como estos. Lejos de ser un compendio científico, son observaciones
que pueden ser de gran ayuda para saber como viven nuestros peces y corales en
su medio natural. La calidad de las fotos y los videos no es lo que uno quisiera
que fueran y no reflejan el esplendido colorido real de un arrecife, pero
esperamos que os ayuden a saber algo mas sobre vuestras mascotas y su medio
natural.
No se puede describir
un lugar como este con cuatro palabras. Así que este primer articulo, reconozco
que demasiado extenso, sirve como guía para reconocer los sitios que se
describen posteriormente.
La serie de artículos
“Indonesia, el gran acuario” comprenderá seis artículos:
-
Introducción I:
Descripción de la ruta de Dani de Granada
-
Introducción II:
Descripción de la ruta de Pablo Zamora.
-
Biotopos
arrecifales de Indonesia.
-
Los mitos del
arrecife: ¿Cómo son nuestros corales en la naturaleza?
-
El arrecife
nocturno: el gran escondite.
-
Curiosidades y
futuro de la Indonesia submarina.
ALGUNOS DATOS PRÁCTICOS
Indonesia es un país
del sudeste asiático formado por unas 18.500 islas, (incluyendo rocas y bancos
de arena expuestos a las mareas) la gran mayoría de origen volcánico o coralino.
Unas 6000 islas son lo suficientemente importantes como para tener nombre,
mientras que alrededor de 1000 estan deshabitadas. Es el cuarto país del mundo
en superficie si incluimos el mar, aunque su superficie terrestre sea mucho más
pequeña, comprende 3,1 millones de kilómetros cuadrados de zonas marinas.
Las islas de mayor
tamaño son Java, Sumatra, Sulawesi, Irian Jaya y Kalimantan (Borneo). Otras
islas de interés son Bali, Lombok, Komodo, y Flores. Alrededor de ellas surgen
miles de pequeños archipiélagos donde la naturaleza aún no ha perdido el pulso
frente al ataque humano. La capital de Indonesia es Yakarta, una moderna ciudad
que es el cerebro administrativo del país. La religión en Indonesia es
mayoritariamente musulmana, aunque hay zonas donde impera el cristianismo (norte
de Sulawesi) o el hinduismo (Bali).
El lenguaje oficial es el Bahasa Indonesia, una variante del malayo. Sólo se
habla inglés en las zonas más turísticas, que no son muchas. Fue colonia
Holandesa durante muchos años, aunque la influencia no está apenas presente en
las zonas que hemos visitado.
Muchas
de las costas están completamente bordeadas por arrecifes
coralinos. Es el mayor archipiélago del mundo, con al menos
80.000 Km. de costa. Aunque en algunas zonas, como Bali, estos
estan degradados por la acción humana, donde la roca viva y el
propio coral han sido extraídos para construir, en otras, como
el P.N. Bunaken en Manado o el Área Protegida Walea en las islas
Togian los arrecifes se encuentran en proceso de recuperación o
intactos.
Nosotros visitamos la
isla de Sulawesi, justo debajo de Filipinas y encima de Australia. Es el lugar
de mayor biodiversidad submarina del planeta, ya que es el sitio exacto donde
confluyen el océano Pacifico y el Indico. Esta transición entre océanos fue
descrita por el biólogo británico Alfredo Russel Wallace, que en el periodo de
1854 a 1852 exploró la zona, y describió una línea de variedad biológica justo
en medio de Sulawesi, a la que denominó Wallace. La cantidad de especies es
sencillamente asombrosa. El número de peces de arrecife es enorme: alrededor de
4000 descritas hasta ahora; la variedad de corales es espectacular y comprende
varios cientos de géneros. Si sumamos algas, briozoos, cnidarios, esponjas,
peces, moluscos, crustáceos y mamíferos marinos, nos encontramos frente a
una enciclopedia natural de las especies que viven bajo el agua del mar. Todos
los meses se descubren nuevos animales.
Aquí tenéis una de las
primeras fotos echas por españoles a una nueva especie de caballito pigmeo, aun
por clasificar. Es el primero que se descubre que no vive en una Gorgonia, sino
en un Alcionario y un pequeño ejemplo de la biodiversidad de la zona
|
Nueva
especie de caballito pigmeo. Islas Togian. |
LA RUTA
1024 POR INDONESIA
Ruta de Dani de Granada:
Nuestra ruta comprende tres
zonas: Una semana de Buceo en Walea (Islas Togian), otra semana de buceo en
Manado (P.N. Bunaken), incluyendo una extensión a los estrechos de lembeh y dos
días en Bali.
En total, han sido 19 días
de viaje, 10 vuelos, y un total de 32 inmersiones.
Primero volamos desde Madrid a Zurich (1:30 horas de
vuelo), para enlazar con el vuelo internacional hacia
Singapur (11 horas) y luego coger otro hasta Manado (3 horas), la capital de
North Sulawesi. En Manado descansamos un día, que aprovechamos para comprar
ropa, ya que el retraso en el vuelo de Iberia nos hizo estar sin maletas durante
una semana.
Al día
siguiente volamos en dirección a Luwuk en una avioneta de 17 plazas que daba
autentico pánico (los limpia parabrisas eran dos hojas de periódico….). El
“aeropuerto” de Luwuk es una pequeña pista de aterrizaje entre el espeso follaje
de palmeras...Desde allí, en 4x4, dos horas por una pequeña y olvidada carretera
de montaña entre una selva virgen llena de misteriosas brumas y vegetación
exuberante de todo tipo. Todo ello, para llegar a Pagimana, un pequeño y
colorido pueblo pesquero. Es el último contacto con la “civilización”. Desde
allí, dos horas más de barco hasta Walea, en las Islas Togian.
Una
semana en Walea, y volvimos por el mismo camino hasta Manado, donde pasamos otra
semana Buceando en el Parque Bunaken. Una vez cubiertas las dos primeras semanas
de viaje, dos vuelos nos llevan hasta Bali (Manado- Ujungpandang- Bali), donde
acabamos nuestra ruta en una ciudad turística que no tiene nada que ver con lo
que hemos visto en Sulawesi.
SULAWESI:
La isla de
Sulawesi, antigua Celebes, no tiene nada de turístico. Cuando paseas por
cualquiera de las ciudades la gente te mira, extrañada. No existen grandes
hoteles, ni centros comerciales inmensos, ni nada que recuerde a nuestro modo de
vida moderno. Los únicos extranjeros que hay en Sulawesi han venido a bucear,
así que el aforo de gente de otros países es muy limitado. La gente es sencilla,
muy amable, y no es una zona peligrosa en absoluto para el turista: allí nadie
tiene dinero, así que el robo no tiene sentido. Te ayudan en lo que te haga
falta y la cordialidad es continua. Son gente que quiere que se les fotografíe,
unos modelos magníficos para el retrato por su mirada tranquila y curiosa, llena
de felicidad por el mero acto de convertirse en un retrato. Sin pedir nada a
cambio de ser fotografiados, las sonrisas se convierten en admiraciones cuando
les enseñas su propia figura en la pantalla de una cámara digital: allí nadie
tiene cámara de fotos… así que de digitales, ni hablamos. Es un viaje en el
tiempo y en el espacio.
La
capital de la región norte es la bulliciosa Manado, una ciudad muy poblada,
compuesta por pequeñas tiendas locales típicas de la indonesia no turística
(sucios, malolientes y muy exóticos) y algún centro comercial (por llamarlo de
alguna manera). Manado tiene una modernización muy lenta, ya que esta ajena a
los circuitos comerciales turísticos. Vive en la falda de un volcán y su arena
negra hace que las playas no atraigan a los numerosos extranjeros que pululan
por otros lugares. La infraestructura turística se limita a unos cuantos resorts
de buceo bastante pequeños. La ventaja de Manado es que, siendo una ciudad
auténtica, puedes moverte con total tranquilidad, no hay peligro, ningún
peligro: la gente es encantadora. Está llena de motos, taxis muy viejos, una
especie de transporte publico que son unas pequeñas furgonetas azules que se
mueven por la ciudad (las hay por cientos), todo son casas bajas, puestos de
comida bastante insalubre y un ambiente muy, muy llamativo y curioso para el
viajero que se aventura a entrar en ella.
Desde Manado, una avioneta de terrible aspecto nos llevará camino de Walea, nuestro primer destino de buceo
WALEA:

El paraíso existe y yo he estado allí. Cuando llegamos a Walea después de mas de
3 días de viaje la primera palabra que se te escapa es: “ohhhhhh!!!!!”. El hotel
regentado por los italianos Luca y Simona está entero hecho de madera, con sólo
doce bungalows justo enfrente de un impoluto arrecife de corales duros que
quedan a ras de agua cuando baja la marea. La vista es increíble y a nuestra
llegada al muelle, justo debajo del barco, vemos una sombra enorme, nadando
entre el coral multicolor. Es una barracuda de metro y medio.
“Es Ettore (Héctor), viene aquí a que le demos de comer. Bienvenidos a Walea”
Nos dice Luca, un fornido italiano sonriente que nos ayuda a bajarnos del barco
y descargar nuestro escueto equipaje.
Por
una pasarela de madera que pasa por encima de los corales vamos desfilando hacia
el precioso restaurante hecho a mano que hay en la playa. No sin cierta
dificultad, ya que aún no puedo cerrar la boca debido al impacto inicial, le
pregunto a Luca:
“Y
eso!!!!???!!!”
Justo
debajo de una terraza al lado del muelle desfilan en círculo varios cientos de
peces de gran tamaño.
“Oh!.
Son Jackfish (carángidos). Viven aquí. A las 12 de la mañana salen para
alimentarse justo allí enfrente y podrás nadar con ellos.”
 |
|
 |
|
 |
|
 |
|
El muelle de embarque de Walea,
construido sobre un arrecife de coral duro. |
|
Al fondo
se ven los bungalows, en la playa.
|
|
Los
bungalows de madera de Walea. |
|
Vista
desde el muelle.
|
| |
 |
|
 |
|
 |
|
 |
|
Debajo
del muelle vive un grupo de carangidos. |
|
El grupo
de carángidos, cuando sale a comer.
|
|
Ettore,
la gigantesca barracuda. |
|
Canoa de
un pescador sobre el arrecife delante del resort. |
Sólo
hay tiempo para equiparse y meternos en el agua para hacer la
primera inmersión. Son casi las cinco de la tarde y el atardecer
cae sobre Walea. Desde el muelle saltamos.
El agua, totalmente quieta, con buena visibilidad y a 30 grados de temperatura,
permite ver con claridad grandes acroporas, porites, montiporas, favia,
montastrea, algún coral blando, cientos de tridacnas, gorgonias, esponjas,
pavona cactus, hidnopora, gonioporas… dios mío.
Para ir abriendo boca, nuestro guía de buceo esta tarde, Lele, nos enseña que el
sitio donde duerme el Synchyropus esplendidus no es otro que el coral Pavona
cactus y que todos los atardeceres hace el amor con un llamativo baile; que el
nuevo caballito pigmeo vive en un coral blando, que es la hora justa para que
las morenas salgan a cazar y que los peces empiezan a esconderse para pasar la
noche al abrigo de los depredadores, mientras el agua empieza a llenarse de
millones de animalitos que componen el plancton, veo como los corales empiezan a
sacar sus pólipos, escondidos durante el día.
Y
todo eso delante de mi habitación, a solo cinco metros de profundidad.
Walea es una de las islas que forman el Archipiélago de las Islas Togian, en el
Golfo de Tomini. La única presencia humana son minúsculos poblados que viven de
la pesca, del coco y del clavo, esa especia tan abundante aquí. En nuestra
estancia en Walea visitamos dos de ellos, uno que no tiene nombre muy cercano al
resort, compuesto de unas cuantas casas en la orilla y el precioso poblado de
Tingki, con casas elevadas sobre el mar y lleno de niños, que nos siguieron
durante todo el recorrido.
 |
|
 |
|
 |
|
 |
|
La
claridad de las aguas es excelente. |
|
El
arrecife de corales duros cercano al hotel esta intacto
|
|
El pez
mandarín durante la noche, en el coral Pavona cactus. |
|
El
manglar empieza justo al lado de la playa.
|
| |
 |
|
 |
|
 |
|
 |
|
Vista
de las instalaciones del Walea Dive Resort. |
|
Desde
el mismo embarcadero se ven todo tipo de animales: un pez
loro.
|
|
Detalle
de Acropora millepora. |
|
Pareja
de Lo vulpinus, con otra de Heniochus, junto a
coral lobophyllia. |
 |
|
 |
|
 |
|
 |
|
El poblado cercano al hotel esta en un
istmo y queda inundado con marea. alta. |
|
Vista
del poblado con sus canoas de pesca.
|
|
Casas echas a mano con caña y elevadas
para evitar la inundación. |
|
Familia
de las islas Togian. Mirad la cara de sorpresa del niño.
|
| |
 |
|
 |
|
 |
|
 |
|
Recogedor de cocos en Walea, con su mujer en la playa. |
|
El
pescado seco (Lo Vulpinus) es uno de los alimentos mas
usados.
|
|
Naso
lituratus seco y preparado para su consumo. |
|
Típica
embarcación de las islas. Este hombre recoge plátanos. |
 |
|
 |
|
 |
|
 |
|
El
poblado de Tingki, en la isla de Walea. |
|
Con la
marea baja, vista del embarcadero. |
|
Este
pueblo vive de la pesca y de la recogida del clavo, un tipo
de especia. |
|
Familia
en la puerta de su casa.
|
| |
 |
|
 |
|
 |
|
 |
|
Tingki
significa “niño”. En el pueblo había muchísimos.
|
|
Limpiando el clavo ya seco.
|
|
Las
mujeres usan harina de arroz como protector solar. |
|
Las casas,
preciosas, echas de caña, no tienen muebles en su interior. |
La
isla tiene tres zonas de buceo claramente diferenciadas: La que
está delante del hotel, una bahía a resguardo de las corrientes
con el mar siempre en calma, el canal de Walea, montañas
sumergidas donde la corriente es continua y fuerte y es el paso
de grandes animales pelágicos, y un arenal coralino a espaldas
del hotel, con un biotopo completamente distinto: arena con
pináculos coralinos y no más de un metro de profundidad, con el
mar frenado por un arrecife de barrera a lo lejos.
En la
laguna que hay delante del hotel hay varios pináculos sumergidos copados por
arrecifes de corales duros del tipo SPS. La reina indiscutible de esta zona
superficial es la Acropora, formando inmensos bosques intactos. Los peces de
arrecife más comunes aquí son los peces cirujano de gran tamaño (Acanthuridae) y
grandes bancos de Pseudanthias Tuka de color morado: Imaginaros la estampa. Pero
el banco de pequeños peces que viven asociados a estas zonas alejadas de las
corrientes es indescifrable. En los próximos capítulos describiremos estas zonas
con mayor profundidad.
En el canal de Walea, las corrientes lo marcan todo. Los ríos de peces son de
mayor tamaño: enormes bancos de gigantescos cirujanos (que los lugareños pescan
para comer) y los fusileros amarillos desfilan a gran velocidad, bordeando las
profundas paredes del arrecife. Es la zona para los ansiados avistamientos de
pelágicos: atunes de mas de dos metros pasan por debajo de los buceadores,
barracudas, grandes peces Napoleón, tiburones de punta blancas, puntas negras y
algún tiburón gris, los dos tipos de mantas gigantes (Mobula mobula y Manta
birostris) y algunas sombras inidentificables en el azul fueron los
protagonistas de estas inmersiones. Al amanecer también pueden verse los
tiburones martillo, pero no fue nuestro caso. Aquí, mirar el coral tiene poco
sentido, aunque la mayoría de estos pináculos sumergidos tienen en su parte
menos profunda arrecifes con los corales duros mas grandes y vistosos que puedas
imaginar. El tamaño de las esponjas es admirable superando el tamaño de una
persona. El buceo es bastante bestia: al ser zonas completamente sumergidas, las
corrientes son laterales, cambiantes, y el buceador debe de estar alerta sobre
ellas.
 |
|
 |
|
 |
|
 |
|
Banco
de carángidos (Caranx lugubris) en la plataforma de
un pináculo sumergido. |
|
En las zonas de corrientes vemos
grandes bancos de fusileros (Pterocaesio
tile). |
|
En los
bordes de la pared vertical merodean los Napoleones, en este
caso un macho, reconocible por la protuberancia frontal. |
|
Familia de
peces payasos (Amphiprion ocellaris) en anémona Heteractis
magnifica.
|
| |
 |
|
 |
|
 |
|
 |
|
Chromis lepidolepis entre las ramas de Acropora sp.
|
|
Las tridacnas son muy abundantes. En
este caso incrustada junto a Porites sp.
|
|
En las
zonas superficiales hay algunos corales SPS de gran color. |
|
Balistoides viridescens siendo
limpiado por Labroides dimidiatus. |
Detrás del hotel hay un pequeño camino entre la selva, para cruzar al otro lado
del brazo de mar donde nos ubicamos. Se llega a una postal viviente con algunos
pescadores recogiendo cocos y una playa de arena blanca y agua turquesa. Es un
sitio ideal para bucear haciendo snorkel. La laguna es un arenal con algunos
micro atolones de corales duros y blandos: un criadero de las especies que
después migraran a arrecifes más abiertos. Pequeños Chromis viridis en bancos
sobre las Acropora, algunos animales de arena, como lenguados, Mirychtys
colubrinus (simulando ser una serpiente marina), algunos peces payaso (Premnas
biaculeatus) y especies de peces pipa muy extrañas que aun no he conseguido
identificar. Aquí vimos la primera estrella corona de espinas, un venenoso
animal que se alimenta del tejido coralino, proyectando su estomago sobre los
porites, acroporas, pocilloporas y montiporas.
 |
|
 |
|
 |
|
 |
|
Chaetodon lunula junto a otras especies, sobre coral
Porites. |
|
El
tamaño de los cirujanos es brutal. Este lo pescaron para
comer (Naso lopezi). |
|
Pez
globo Arothron mappa. |
|
Vista
impresionante de la plataforma de arrecife.
|
| |
 |
|
 |
|
 |
|
 |
|
Otra
postal. Walea esta llena de ellas.
|
|
Uno de
los biotopos que hay es este arenal con pequeños
microatolones.
|
|
Venenosa estrella corona de espinas, Acanthaster planci, se
alimenta de coral. |
|
En el
arenal, micro atolón coralino que sirve de refugio a las
crias de peces.
|
Y si
la fauna submarina es sorprendente, no lo es menos la terrestre.
Por el hotel pululan a sus anchas cangrejos enormes que viven en
la arena y siempre en seco, pájaros de todo tipo, unas cuantas
especies de lagartos voladores (Agámidos del genero Draco), y
otra fauna típica del manglar, como los saltarines de fango (Periophtalmus
sp.). Mariposas enormes, arañas grotescas y otros animales nos
llamaban la atención continuamente. Un caso peculiar es el del
cangrejo de los cocoteros, el mayor artrópodo terrestre del
planeta. Con su precioso caparazón azul, se encuentra en peligro
de extinción debido a la predación humana. Aquí pudimos verlo en
su medio natural; en los restaurantes de Manado pudimos verlo
esperando ser servido en la mesa de algún desconocedor de su
escasez.
 |
|
 |
|
 |
|
 |
|
Periophtalmus sp. Junto a la orilla. |
|
Lagarto
volador del genero Draco. |
|
Alas
del draco, bastante común en la isla. |
|
La
selva de Walea, llena de animales.
|
| |
 |
|
 |
|
 |
|
 |
|
La arena esta llena de grandes
cangrejos. |
|
Cangrejo
de los cocoteros, en un restaurante de Manado. |
|
Los
cangrejos de los cocoteros de Walea son azules. |
|
Bonita
lagartija.
|
Abandonamos Walea con lágrimas en los ojos y la mente llena de
recuerdos aún desordenados, para volver por nuestros pasos hacia
Manado, donde buceamos en el Parque Nacional Submarino de
Bunaken.
PARQUE
SUBMARINO BUNAKEN (MANADO):
En
1989, gracias al esfuerzo de Loky Herlambang, fundador de Nusantara Dive Center
(centro de buceo pionero en la zona) 75000 hectáreas de las islas cercanas a Manado fueron declaradas Reserva
Marina Nacional. Desde esta fecha hasta ahora, Manado se ha convertido en uno de
los mejores sitios de buceo del mundo. Aún conserva toda la autenticidad de las
zonas vírgenes, en parte debido a la propia estructura aislada del país y en
parte por el desvío de buceadores hacia otras zonas de mayor cercanía (Mar Rojo)
o mayores infraestructuras hoteleras (Caribe, Maldivas, Polinesia).
El P.N. Bunaken está a media hora de barco desde Manado. Lo componen varios
islotes de pequeño tamaño: Bunaken, Manado Tua, Siladen, Montehage y Nain.
Cuando ves las playas de Manado no puedes ni imaginar que a media hora de barco
existan unos arrecifes impolutos, con profundas paredes verticales y fauna de lo
más diversa, así como muchos lugares por explorar. Los acuariofilos poseedores
del libro: The Modern Coral Reef Aquarium pueden contemplar a los dos biólogos
Fossa y Nilsen recogiendo muestras en estos arrecifes: la biodiversidad coralina
junto a las buenas condiciones climatológicas lo convierten en uno de los sitios
ideales para hacer investigaciones de este tipo.
A 15
Km. de Manado está el Murex (abreviatura de Manado Underwater Exploration), un
resort de buceo fundado en 1980 por el Dr.Batuna y su familia. Es un hotel para
buceadores de carácter familiar, en un entorno genuino entre las palmeras de la
costa, muy económico y bien situado para bucear en la reserva marina. Todas las
mañanas se coge el barco y se pasa el día en el parque marino de Bunaken,
buceando todo lo que se pueda.
 |
|
 |
|
 |
|
 |
|
La costa de Manado es una mezcla de
humanidad y selva virgen. |
|
El
hotel para buzos Murex, visto desde la costa. |
|
Bungalow de Murex. Otro paraíso. |
|
El hotel, aun estando cerca de la
ciudad, tiene una vegetación exuberante. |
| |
 |
|
 |
|
 |
|
 |
|
Dani de
Granada y el Doctor Batuna, fundador de Manado Underwater
Exploration (Murex). |
|
El
comedor, sitio de reunion de buzos, biologos, fotografos… |
|
Otra
vista.
|
|
La playa
de arena negra de Murex, la isla que se ve al fondo es
Manado Tua. |
Los arrecifes de la zona están virtualmente intactos, excepto zonas muy
localizadas donde anteriormente al nombramiento de reserva nacional se pescaba
con dinamita, y algunas zonas cercanas a los poblados que han sido convertidas
por los nativos en “caminos submarinos” para la entrada y salida de los barcos.
El coral empieza prácticamente en la playa, manteniendo una profundidad muy
escasa hasta unos 5-7 metros, donde la pared desciende bruscamente hacia el abismo hasta alcanzar
en algunas ocasiones los
1500 metros
de profundidad. Cuando estás suspendido en una de estas paredes, llenas de
corales blandos y duros, gorgonias, coral negro (cyrripathes) e inmensas
esponjas, y miras hacia abajo sin ver el fondo, la sensación debe ser lo mas
parecido a volar. Son las típicas paredes de Bunaken, unas de las mejores
inmersiones del mundo.
Las
corrientes son suaves y paralelas a la pared, siendo usadas como “cintas
transportadoras”: nos dejamos llevar, mientras observamos la increíble variedad
de vida del arrecife sin dar un solo aletazo. La visibilidad es excelente (en el
2004 tuvimos hasta 40 metros de visibilidad!!!), la temperatura es de 28-30
grados y los grandes bancos de peces a tu alrededor hacen que no quieras salir
nunca de allí. Si se sale desde la costa, se suele bucear en las islas de
Bunaken, Manado Tua y Siladen.
 |
|
 |
|
 |
|
 |
|
Pez
Payaso, Amphiprion ocellaris.
|
|
Chrisyptera cyanea juvenil en coral Acropora. |
|
Escorpénido. En estos arrecifes hay que andarse con
cuidado. |
|
Gran
banco de Platax adultos. |
| |
 |
|
 |
|
 |
|
 |
|
Tortuga
pico de alcon, Eretmochelys imbricada. |
|
Alberto
Ortiz frente a una enorme tortuga. |
|
Debido
a la prohibición de su captura en la zona, son muy comunes.
|
|
En algunas
inmersiones llegamos a ver 6 distintos ejemplares. |
Bunaken es la mayor de las islas y la que da nombre al Parque. La isla está
rodeada de un exuberante manglar, sólo roto en las zonas de desembarco. Hay un
poblado, que empieza a convertirse en turístico con algunas chabolas de venta de
souvenirs locales, como gafas echas con cáscara de coco y pequeños barcos hechos
a mano. Pero el desarrollo en este sentido es limitadísimo y parece que va para
largo. También conviven en la isla un par de centros de buceo y otros tantos
resorts típicos de la zona, con sus bungalows y sus pequeñas infraestructuras en
madera. En la parte frontal de la isla, los puntos de buceo Lekuan I, II y III
son sencillamente espectaculares. Además del coral, pudimos observar en esta
isla: Tortugas, tiburones, algunos de ellos muy cerca, grandes meros, pargos,
carangidos, peces murciélago (platax) y un sin fín de especies.
 |
|
 |
|
 |
|
 |
|
El pueblo
de
la Isla de Bunaken, con su iglesia. |
|
Las casas
tienen unas construcciones muy curiosas. |
|
Otra
vista de la isla desde la costa. |
|
Los barcos
de buceo empiezan a proliferar por el parque natural. |
| |
 |
|
 |
|
 |
|
 |
|
Puesta
de sol: Bunaken (es plana) y al fondo Manado Tua (volcán). |
|
El
manglar de Bunaken, intacto en muchas zonas. |
|
Las
hijas del coral.
|
|
Al caer
la tarde, el mar presenta este estupendo aspecto. |
La minúscula isla de Siladen se encuentra a las espaldas de Bunaken, separadas
por un estrecho canal muy profundo de apenas 500 metros de longitud. La parte superficial de la isla incluye un Resort y un
pequeño poblado que ha cambiado ya su clásica forma de vida pesquera para
empezar a vivir de los servicios que el resort reclama. Realmente no se si esto
es bueno o malo: por un lado, esta gente deja intactos los arrecifes y ya no
pesca en ellos, pero por otro es el principio de una clara occidentalización. El
arrecife que rodea la isla es un lugar ideal para ver nudibranquios, corales
blandos y otras especies típicas de la zona. El coral es precioso aquí.
La Xenia pulsa en grandes
extensiones, compitiendo con sinularias, lobophytum y sarcophyton por un poco de
espacio.
Manado
Tua: Es un volcán emergido totalmente cubierto por vegetación, con una selva
impenetrable de cocoteros. A primera vista, parece que va a salir King Kong
entre los árboles. Al pié del volcán, justo al lado de la playa, hay un pequeño
poblado de pescadores de lo más conmovedor. Mientras Bunaken y Siladen mantienen
contactos exteriores y se ve cierto desarrollo enfocado al turismo submarino,
Manado Tua se mantiene virgen y alejada de todo esto. La gente del poblado es
especialmente curiosa con el visitante: son gente a la que nadie viene a ver
jamás, son olvidados, y, cuando alguien se acuerda de ellos, son especialmente
agradecidos. Para llegar al poblado nadando, se pasa por un impresionante
arrecife superficial donde a los cinco metros de profundidad es un campo de
sarcophyton (SÓLO sarcophyton), a los tres metros son lobophyllias (Y SÓLO
lobophyllias), a los dos metros son acróporas (Y SÓLO acróporas), para acabar
rozando la superficie en una explosión de montiporas capricornis y digitatas,
porites, rhodactis, hidnophoras y otros corales de zonas expuestas al sol.
Llegar hasta tierra es complicado, hay que ir buscando zonas mas profundas para
no destruir el coral. El echo por el que este coral tan superficial esté
intacto, me hace pensar que aquí nunca viene nadie. Solamente un camino entre el
coral al otro lado del arrecife deja pasar los pequeños barcos de pescadores
locales. En esta isla fue descubierto hace unos años el segundo espécimen vivo
de Celacanto (Latimeria), rompiendo la creencia de que sólo existían en África.
Un cartel en medio del poblado, en un estado de conservación patético, recuerda
este hecho. Aquí tuvimos un encuentro con uno de los más venenosos animales del
planeta: la serpiente marina.
 |
|
 |
|
 |
|
 |
|
La isla
de Siladen, vista desde la orilla de Bunaken. |
|
Manado Tua,
un volcán emergido, es sin duda la mas genuina de las tres
islas. |
|
Poblado
de Manado Tua. Allí no hay hoteles. Un lugar autentico. |
|
El manglar
de Manado Tua con la marea baja. Autentica arena tipo sugar
size. |
| |
 |
|
 |
|
 |
|
 |
|
Los
niños del poblado estan sorprendidos con nuestra visita. |
|
Esta
pareja nos enseña, orgullosos, a su recien nacido. |
|
Campo
de Sarcos. Este arrecife lo estudiaremos en la
próxima entrega.
|
|
En el arrecife superficial de Manado
Tua encontramos joyas como esta. |
ESTRECHOS DE
LEMBEH:
Cuando
ya crees que lo has visto todo y que has buceado con todos los animales que
existen, y en todos los biotopos del mundo, aún te quedará Lembeh. Eso mismo
piensan los muchos buceadores que, después de viajar por todo el mundo habiendo
visitado cantidad de puntos de buceo mundialmente conocidos, vuelven allí una y
otra vez, a catalogar nuevas especies y fotografiar los más extraños animales.
A
hora y media de coche desde Manado hay una ciudad llamada Bitung. Su puerto es
el más grande de la zona y, justo enfrente, se encuentra la isla de Lembeh. El
estrecho que existe entre estos dos puntos es un canal paralelo a la costa, poco
profundo y con arena volcánica, muy mala visibilidad y mucha, muchísima basura
en sus fondos, generada por la gran actividad del puerto de Bitung.
 |
|
 |
|
 |
|
 |
|
Curiosos
personajes camino de Bitung.
|
|
Puerto de
Bitung.
|
|
El
estrecho de Lembeh. Biotopo único en el mundo. |
|
Pequeños
islotes. La isla de Lembeh al fondo. |
| |
 |
|
 |
|
 |
|
 |
|
Formaciones rocosas en el estrecho. |
|
Es el
puerto mas frecuentado de North Sulawesi, con grandes
cargueros. |
|
Costa de
la isla de Lembeh.
|
|
Curiosa
vegetación en los islotes.
|
Cuando te
sumerges en el Estrecho de Lembeh por primera vez piensas: “juas… vaya
porquería, esto es todo fango y no se ve nada… además el agua esta mas fría que
en otros sitios (25-26 grados)…”. Craso error. Poco a poco, y, fijando la vista,
empiezas a vislumbrar una criatura tras otra, a cual mas extraña y estrafalaria.
El mimetismo es el rey aquí. Poco a poco, la inmersión se convierte en una
divertida búsqueda de animalillos: nudibranquios, erizos, cangrejos, peces pipa
fantasma (sygnatidae), caballitos de mar pigmeos y gigantes, peces rana (antennarius)
de muchas especies, peces erizo, gobios simbiontes con camarones pistola, el
pulpo mimético, especies de Neosynchiropus, lenguados muy raros, camarones
imposibles… la lista es interminable. Ese fango inerte y sucio, con bolsas y
restos de latas esta repleto de vida. Es el paraíso del Muck Diving (buceo en
fango). Sacar fotos aquí es muy complicado debido a la gran dispersión que
ofrece el lugar y el poco contraste de las criaturas sobre el fondo de arena
férrica.
 |
|
 |
|
 |
|
 |
|
Nudibranquio en la inmersión Nudifalls. Vimos
alrededor de 20 distintos.
|
|
Pez
diablo del genero Inimicus.
|
|
Es el
biotopo del Cardenal de Banghai: Pterapogon Kaudernii.
|
|
Anguila
serpiente, Ophichthus bonaparte.
|
| |
 |
|
 |
|
 |
|
 |
|
Sepia
que cambiaba de color. |
|
Uno de los
muchos antennarius que pudimos ver.
|
|
Erizo
muy común en Lembeh.
|
|
La
estrella de la inmersión: el caballito pigmeo Hippocampus
bargibanti.
|
Esto es la primera parte de la introducción a la serie que publicaremos en
Dr.Pez sobre Indonesia. Espero que os sirva para aprender algo sobre el lugar
donde habitan nuestros animales y hagáis su existencia un poco mas feliz. Nos os
perdáis los próximos capítulos de la serie, queda mucho por contar y muchas
fotos que ver.
Merece la pena dejar de lado algunas cosas para poder reunir el tiempo y el
dinero necesario y hacer un viaje de este tipo. Esos recuerdos nos los
llevaremos a la tumba y con el ritmo de destrucción al que estamos sometiendo el
planeta, es probable que dentro de unos años estos lugares dejen de existir, al
menos, como podemos verlos ahora.
No
quisiera despedir este artículo sin nombrar a todo el equipo que hemos viajado
hasta allí, y que sin ellos, este viaje y por tanto este artículo no seria
posible:
Susana
Puertas, Francisco Osorio, Francisco Estela, Alex Codonyer, Montse Castro,
Alberto Ortiz, Cristina Campaña, Francisco Retamero, Julia y Jesús Covaleda.
Texto y
montaje de video:
Dani de Granada.
Fotos:
Dani de Granada,
Susana Puertas,
Alberto Ortiz,
Álex Codonyer,
Francisco Estela.
1024 © Dr. Pez 2005 Jesús Salas y Carlos Garrido, España.
|
|
Todos los derechos reservados.
Aviso legal
|
|